lunes, 19 de marzo de 2018

Y entonces cana a cana comenzó a caerme la edad


En los últimos años he ido acumulando suficiente evidencia física para afirmar contundentemente que la edad me cayó encima, que mi cuerpo ha empezado a mostrar signos de que estoy empezando a ser “una mujer de cierta edad”.

-          El primer momento en el que me di cuenta de que algo pasaba fue cuando bajé de una periquera apoyando las rodillas en el asiento mientras bajaba las piernas al piso lentamente, humillación total. Estaba bajando unas botellas en la cocina, al terminar volteé y, como siempre, me dispuse a dar un salto al piso; algo en todo mi cuerpo, mente y corazón me lo impidió y en un micro segundo pensé “si brincó me mato o de menos me rompo algo”. Procedí a la vergonzosa acción de “escalar hacia abajo” la periquera.

-          Segundo momento, estaba agachada en cuclillas, perdí el equilibrio y me tomó alrededor de 5 segundos levantarme… 1, 2, 3, 4, 5. Parece poca cosa pero NO LO ES, mi cuerpo me dijo “necesito más tiempo y espacio para encontrar el equilibrio”. Para mí, que desde chiquita me he subido a árboles, corrido como cabra loca -en el club me decía “la Gacela”- y sentido enorme seguridad en la fuerza de mis piernas, fue tremendo cachetadón.

En adelante dejaré de contar los momentos por salud mental.

-          Mis articulaciones han perdido cartílago, lo notó principalmente en mis rodillas -no me pregunten cómo lo noté, nocierto, sicierto, nocierto, sicierto jajajaja-. El tema es que si las apoyo en el piso siento mis huesos clavarse, haciendo ejercicio me cuesta trabajo mantener posiciones con las rodillas en el piso. Tengo una rodilla operada y esa cada día me pide más, me grita con pequeñas punzadas que la fortalezca.

-          Cuando dejo un tiempo de hacer ejercicio y regreso, cada vez me cuesta más recuperar condición y músculo. ¡Ah, pero vieran con qué rapidez pierdo lo que voy ganando!

-          Pasemos a la piel, ¡uf!, la piel. Desde los 28 años tengo una rutina para cuidar la piel de mi cara y he sido súper disciplinada. Me gusta cuidar mi cutis porque pretendo madurar y envejecer con dignidad sin ningún procedimiento invasivo. Esto no impide que al notar las primeras muestras de madurez en mi piel haya puesto el grito en el cielo. Desde hace algunos meses cuando me maquillo pongo cuidado en limpiar con mi dedo anular el maquillaje que se encierra en los carriles debajo de mis ojos. Por más yoga fácil que haga diario llegaron las arrugas en las bolsas de mis ojitos pizpiretos acompañadas de una arruga en el entrecejo del lado derecho y marcas de expresión paralelas a la nariz.

-          Y si empezamos a hablar de canas mejor me apuro porque en lo que escribo seguro tengo 20 más. Hace unos 5 años empecé a encontrar una que otra cana, hoy tengo zonas de la coronilla repletas, repito REPLETAS, de hirsutas y blancas canas. Tal vez usted piense, bueno, algunas serán, NOOOOOO, son muchísimas, al grado de que en adelante tengo que pintarme el pelo al menos cada mes porque arrugas sí, pero canas ¡NO! Y cómo aún no quiero empezar a pintarme el pelo completo, si me ven con cola de caballo verán pelitos blancos a los costados y pelitos blancos parados, porque claro, ¡el pelo que me crece me crece en modo cana!

-          La cosa continúa con perdida de volumen en la coronilla y pelo más delgado. Delgado del estilo, antes las ligas me daban dos vueltas, hoy pueden darme tres y si me apuro hasta cuatro vueltas bien apretadas. Las mujeres entenderán.

-          Como pilón mi nombre, GABRIELA, mi tan bonito nombre se está convirtiendo en nombre de mujer madura. ¿Recuerdan nombres de la infancia que eran de mujeres mayores Doña Conchita, Doña Gertrudis, Doña Genoveva? Bueno, pues Gabriela se está convirtiendo en un nombre “maduro”, ¿cuántas niñas o adolescentes conocen que se llamen Gabriela?

Toda esta confesión ¿para qué? ¿solo para quejarme en público? ¡Claro que no! Por supuesto que es algo que me pesa porque me obliga a cambiar la imagen de mí misma y de las cosas físicas que puedo o no puedo hacer, y sobre todo para reflexionar sobre las metas en las que quiero enfocarme mientras me preparo para cumplir 45 y 50 años. Puede parecer un poco extremo prepararme para los 50 estando a 4 meses de cumplir 44, digamos me gusta planear para lograr objetivos relacionados con mi estabilidad personal.

Hasta antes de todos estos eventos repetía sin cesar que lo importante con la edad es la actitud, la jovialidad, la forma en la que nos conectamos con la vida y las circunstancias, sin duda sigo pensando igual. La actitud nos lleva a lugares increíbles mientras que nos sostiene en los complicados y ahora añado un elemento indispensable desde mi punto de vista, la SALUD FÍSICA. La capacidad del organismo para funcionar de manera adecuada y la capacidad física para sostenernos, sin salud no importa la actitud que tengamos, estaremos a medio camino de la forma en la que queremos vivir los años por venir. La forma en la que quiero vivir mi edad madura y mi vejez es sana, fuerte, independiente, con energía para seguir aprendido, viajando, haciendo las cosas que me inspiran y alimentan la mente y el corazón. La única manera de lograrlo es reflexionando hoy frente a las señales que me manda mi cuerpo para aconsejarme que lo cuide porque ya le cuesta un poco más recuperarse, restaurarse. Mi cuerpo es mi amigo, mi casa, mi molde, mi aliado o mi carga, yo decido cómo nos vamos a relacionar en el futuro a partir del trato que le he dado y que comience a darle hoy.

Hace años cambié mi alimentación, mi organismo funciona de manera correcta, siento energía. Aún con el desgaste de la edad siento los beneficios en mi piel, pelo, así como en el funcionamiento diario. Me toca aplicarme más en este tema, así como fortalecerlo porque a partir de los 40, cada capacidad que se va perdiendo es más complicada de recuperar. Hoy me toca comprometerme conmigo a estirarlo, darle fuerza porque quiero que me siga sostenido y que tenga resistencia cardiovascular.

Tengo escoliosis lumbar y una rodilla operada, esas dos cualidades me piden cuidados que si no fortalezco hoy mi estructura pueden volverse cargas con la edad y no quiero ser esa señora de 65 que no puede caminar mucho porque la rodilla no la deja o tener dolor de espalda que le impide disfrutar; quiero ser esa señora de 65 que sigue conociendo el mundo y bailando salsa en tacones hasta que se canse el DJ, quiero ser esa señora vital y sonriente que sigue aprendiendo y sorprendiéndose con la vida, quiero ser esa señora que se llama Gaby y le da vitalidad a su nombre, quiero ser esa señora que a los 90 sigue riendo a carcajadas brindando porque ha podido disfrutar siempre lo que ha querido.

Como primera parte de mi plan en esta etapa de vida, he comenzado un gran hobbie nuevo. Estoy empezando a hacer Senderismo, lo que me obliga a fortalecer todo mi cuerpo y mi mente. También me lleva a la naturaleza mientras que me ayuda a cambiar hábitos físicos y mentales. Cada paso en la montaña será símbolo de los pasos que dé hacia mi visión personal, hacia mi yo de 65, 70, 75, 90….y ¡LO AMO!

 Y, ¿ustedes cómo quieren ser a los 65 años?

martes, 3 de febrero de 2015

¡A mi díganme cuarENTERA!


Por fin llegué a los 40 y por fin puedo tengo un rato libre para escribir sobre tan increíble suceso. El 13 de julio del 2014 me cantaron las mañanitas con 40 velas en el pastel, y vaya que se veía brillante y alegre con tanta luz.

Estando ya instalada en esta década me empezó a brincar cada vez más la palabra “cuarentona”, con la que evidentemente no me relaciono para nada. “Cuarentona” tiene una carga pesada hasta en la pronunciación, suena a condena, a cadena perpetua en una cárcel de aburrimiento y del conformismo, parece que a esa edad ya no da para más la cosa. Claro, es una palabra cuyo significado se definió hace muchos años cuando a los 40 ya no había más camino que recorrer, ni sueños ni esperanzas de seguir emocionándose por la vida.

La imagen que me viene a la mente cuando alguien dice “cuarentona” es la de una mujer gris que se siente identificada con Arjona cuando le canta suavecito “señora de las 4 décadas”; una mujer con mocasín, pantalón azul marino, blusa de flores, collarcito de perla y pelo corto, ya no es edad de pelo largo dirían algunos. La imagen es brutal en mi mente, una mujer que cerró la cortina de la vida. Como entenderán para nada es la imagen que tengo de mi misma.

Forevereando sobre este tema se me vino a la mente la palabra “cuarENTERA”. Fue magia, de inmediato me dije ¡si, yo soy una cuarENTERA! y tal vez pueda empezar a pecar de chavaruca, sin embargo lo prefiero mil veces a “cuarentona”, que tampoco se trata de entrarle al “cougar” eh, con todo respeto para las que si quieren ser cougars. Es lo bonito de esta edad, una puede ser como se le dé gana y ¡no pasa nada! Es por ello que yo elijo se una cuarENTERA.

¿En qué consiste ser “cuarENTERA”? No tengo mucha idea, apenas estoy definiéndome en esta descripción. Tal vez sólo sea cosa de semántica pero de entrada suena más actual, positivo y establece una actitud de firmeza personal que me gusta.

Por ejemplo, unos días después de mi cumpleaños fui a cenar con mis amigas, la mayoría son un año menor que yo (por aquello de las reprobadas de año). Llegué a cenar con un vestido que tengo desde hace al menos año y medio, o sea, ya me lo habían visto seguro alguna vez. El caso es que me dijeron ¿qué onda con tu vestido? ¿No está muy corto ya?para tu edad- les faltó decir. Lo tomé a broma e hice chascarrillo, sin embargo, sin importar la seriedad o la actitud de broma con la que lo hayan dicho me pregunté ¿a los 40 ya tengo que usar todo debajo de la rodilla? Pero si yo siempre he sido fan de Tina Turner. La respuesta es no, como cuarENTERA puedo seguir usando vestidos y minifaldas, sin caer el “putivestido”. Es decir, si tengo las piernas y me gusta el estilo no voy a empezar a comprarme faldas floreadas hasta el talón. Mi actitud y estilo es jovial y así seguiré siendo porque quiero…….y porque puedo, para eso soy una cuarENTERA.

Otro muy bonito. Tengo 40, no tengo pareja, no tengo hijos. Parezco el cliché de la ejecutiva que ha dejado de lado su vida personal por seguir una carrera y créanme que no, soy lo menos workoholic que hay. Soy cumplida y me gusta hacer bien mi trabajo, me gusta ganar, y si no tengo pareja ni hijos significa que ese tiempo lo he aprovechado bien desarrollándome profesionalmente. Fregada estaría con 40 años, sin pareja ni hijos y sin haber tenido un avance profesional importante ¿o no? Como cuarENTERA sé claramente que mi prioridad es mi felicidad, crear condiciones de vida que me ayuden e impulsen a disfrutar todos los días, y esto significa que en vez de estar lamentándome por lo que no tengo me ocupo de crecer lo que sí tengo. Pero esperen que este tema lo tocaré en entradas futuras porque no es poca cosa. El tema es que como cuarENTERA puedo decidir quedarme o irme de relaciones sin tener miedo y está bien porque decido sobre mi bienestar en vez de sobre las presiones (ansiedades) sociales o mis miedos y sobre todo, puedo tener una carrera profesional padrísima sin tener que sacrificar mi vida por ella.

La onda gente bonita es que ser cuarENTERA es la onda. Vivo de forma alegre lo que me trae la vida, me esfuerzo por conseguir aquello que quiero, tengo actividades de disfrute, cultivo mi mente, mi salud, mi cuerpo y mi vida espiritual, sigo teniendo planes y proyectos personales y profesionales que me inspiran, tengo chinches en el cerebro y siempre estoy pensando ¿qué más?, ¿qué sigue?, tengo pasión por la vida por lo que una terminación “ona” no me queda.

Por supuesto que también hay ansiedades, miedos de pensar si hay decisiones que no me pesaran más adelante, hay momentos en los que quiero tirar la toalla o dejarme ir, cuando ha pasado tiempo sin un “significant other ” me dan ratos de soledad, tengo una voz muy canija que me recuerda errores y debilidades, me enojo en mi chamba, tengo que tomar en ocasiones decisiones fuertes, no es que todo el día voy de colores por la vida cantando trala la, trala la. Pero lo fregón de ser cuarENTERA es que sé que sólo son momentos y se van, se van porque hasta ahora la vida que he construido, las relaciones con mi familia y amigos, mis actividades extracurriculares, mi trabajo  y sobre todo mi vida interna están increíbles y son los mejores pilares para cuando tengo un bajón poder recurrir a tantas personas y happy places en mi mente que lo único que queda es disfrutar la vida.

Por eso y por muchas otras cosas es que les pido que si se van a referir a mi edad mejor me digan cuarENTERA.

jueves, 18 de septiembre de 2014

No andaba muerta....y menos de parranda

Así es querido lectores -si es que queda alguno por ahí- parafraseando la dichosa canción les platico que no andaba muerta y menos de parranda, andaba trabajando duro, muy duro.
Un cambio de trabajo, eso fue lo que me paso. Cambié de chamba y por ello abandoné este bonito blog durante tantos meses. Este nuevo trabajo ha implicado un gran reto laboral y personal que requirió de toda mi energía los pasados 6 meses.  Cuando lo acepté sabía que venían tiempos de entregarme completamente a esta nueva aventura y así fue, dejé de escribir, un poco de leer, el gimnasio, los buenos hábitos, etc, todo con el fin de concentrarme en el proyecto. Ahora la situación sigue requiriendo un gran esfuerzo pero puedo retomar mis actividades cotidianas.
Poco o casi nada les platico de mi chamba y esta vez quiero compartirles sobre este tema. Como algunos de ustedes saben soy Psicóloga y me certifiqué como Coach, sin embargo desde hace 10 años me dedico al Marketing. Para ser más precisa, trabajo en investigación de mercados explorando las necesidades y emociones de las personas con respecto de productos, servicios y/o marcas para que las empresas puedan diseñar mejores estrategias de negocio. ¿Mejores para quién?.... eso es otro tema que tal vez un día aborde.
Esta carrera profesional en Marketing la comencé hace 10 años. El 1º de Noviembre del 2004 me presenté a  mi primer día de trabajo como Trainee en lo que entonces se llamaba Research International. Llegué sin saber ni jota de investigación de mercados y menos de Marketing, ese mismo día me llevaron a mi primera junta con cliente y casi lloro al llegar a mi casa porque no había entendido nada de lo que se había dicho. Conceptos como  evaluación monódica, brief, debrief, material POP, entorno competitivo, etc eran arameo antiguo para mí. En esa empresa tuve la buena suerte de ser entrenada por Betty y León, quiénes me enseñar a pensar con la lógica del negocio. Trabajé con muchas personas como compañeros y clientes y hoy la mayoría son grandes amigos, guardo un inmenso cariño a los 4 años que pasé en “la bonita comuna hippie” que formábamos en RI. Mis dos jefes fueron Claudia S., quién me enseñó a “workshopear” y a “pensar en monitos” y Alejo, quién siempre ha creído en mi más que de lo que yo creo. La parte padre fue que tuve crecimiento personal y profesional. En 2007, 3 años después de mi primer día del terror fui nombrada Associated Director del área.
En 2008 decidí dejar RI para integrarme a Brain como Subdirectora del área (que se subdirigía a sí misma). Esta es una empresa 100% Mexicana que ha sido desarrolla de forma increíble por Laura, dueña, CEO, mujer y profesional ejemplar. Aquí  tuve dos maravillosos jefes: mi queridísimo amigo y consejero Alejo -qué me llevó con él para emprender el reto de echar a andar el área después de un año de inactividad- y Claudia G., también gran amiga, comadre de la vida y ejemplo en lo personal y lo profesional.
En Brain estuve 5 años, de los cuáles 3.5 trabajé con Claudia G. aprendiendo muchísimo en todos los sentidos. Alrededor del 4to año en Brain comencé a sentirme inquieta, sentía que algo me faltaba y en un primer momento pensé que era un aumento o algo parecido, así que lo pedí, sin embargo las cosas no lo permitían. En ese caso pedí que si no tenía un aumento en dinero me lo dieran en tiempo y después de algunas pláticas estuve el último año en Brain trabajando de martes a jueves en la oficina, y lunes y viernes libres para dedicarme a otras cosas que llenaran ese huequito que se iba abriendo en mí. Esos dos días a la semana reabrí mi consultorio para dar terapia a niños y adolescentes así como para dedicarme más en forma a dar Coaching. Así pasaba el tiempo mientras me preguntaba qué quería seguir haciendo con mi futuro laboral ya que no estaba al 100% satisfecha de forma personal, ahora sé que me faltaba emoción. Es algo difícil de explicar pero no veía hacia donde crecer y sentía cosquillitas de algo más.
Así estaba yo, chiflando en la loma pensando qué camino seguir. Ya había logrado tener dos días a la semana para emprender el camino de regreso a mis raíces terapéuticas cuando en Julio del 2013 me buscan para ofrecerme ser la cabeza del área en TNS. Resulta que en esos 5 años que pasaron Research International se fusionó  con TNS y ahora son la misma empresa. O sea, tenía la oportunidad de regresar como cabeza del área de la empresa en la que me había formado, lo cual por nostalgia y las capacidades de una empresa así llamaba mucho mi atención, pero por el nivel de responsabilidad, y al estar en medio de decir si irme de freelance para dedicarme 50% al marketing  y 50% a la práctica terapéutica, me parecía una locura.
Para no hacerles el cuento largo, después de una profunda reflexión personal, pláticas con amigos, colegas, familia y demás acepté hacerme cargo de la Dirección del área en Enero de 2014. Fue una gran decisión de vida ya que no se trataba de decidir entre trabajar en una empresa u otra, significaba replantear mi vida por los próximos años hacia un camino diferente del que llevaba recorrido casi hasta la mitad. Además de tener que  trabajar con mis inseguridades personales en forma de ¿Podré con el paquete? ¿Qué ven otros en mí que piensan que puedo dirigir el área y hacerlo bien? ¿Y si la riego por completo?, lo cual es un paquetito bastante interesante.
El pasado Febrero entré a mi nuevo trabajo y en estos meses vaya que he crecido en varios aspectos. Ha sido entrar a una feria de emociones y situaciones que me han llevado a dar pasos como persona, ya que sin menospreciar lo laboral, ese es el reto a gran escala, el crecer como personas. Obviamente también en lo profesional me he transformado en estos 6 meses.
Han sido meses de trabajo duro y divertido. Disfruto enormemente este trabajo y esta responsabilidad, es como un rompecabezas enorme que he tenido que ir armando con el apoyo de mi jefe, los otros directores, mi jefa regional, mi jefa global, el equipo del área, los freelances, etc. Esa ha sido una parte increíble, el trabajo en equipo, la cooperación, ese elemento que nos hace a todos lograr nuestras metas y ser parte de algo más grande. La verdad estoy súper feliz aprendiendo lo más que puedo y aprovechando esta experiencia  de vida en este escenario en el que hoy me toca estar.
Claro que no todo ha sido miel sobre hojuelas: hubo que re estructurar en lo funcional y en lo emocional a un equipo que tenía 6 meses sin cabeza, 3 personas han estado- están  de incapacidad por maternidad y el típico rechazo de algunas personas cuando entra un jefe nuevo. Pero ¿qué sería la vida sin retos, sin emoción?
Esa es la razón por la que no he podido escribir de mis 40 años recién cumplidos, de la vida y el amor, del nuevo cambio de casa que estoy por hacer, de los aprendizajes y reflexiones que he tenido en este tiempo, pero me parece que está justificado, tuve que centrar toda mi capacidad en para aprovechar la energía de los cambios. Con alegría puedo decir que estoy muy contenta en esta chamba, ni por un segundo he pensado que he tomado una decisión equivocada al re enfocar mi camino profesional. Es más creo que este camino también me permite generar bienestar a las personas aunque no de forma tan directa. Creo que en el trabajo cotidiano de oficina también podemos dar bienestar a la gente, también podemos tocar de forma positiva la vida de aquellos con los que trabajamos diario, claro, siempre que lo permitan. Tampoco voy con cara de Madre Teresa, hay decisiones que tomar que pueden no ser muy populares, sin embargo aquí estamos todos aprendiendo y remando para el objetivo final más importante que es la felicidad, la realización personal que va más allá de la profesional.
Mientras esté aquí daré lo mejor de mí y como siempre, estoy de brazos abiertos a la vida para dar y recibir aquellos que corresponde, porque eso sí es real, nos llega lo que nos corresponde y en este momento me corresponde aprender aquí con estas situaciones, el escenario sólo es el pretexto para que suceda la vida.
Gracias a aquellos que me siguen leyendo aún después de esta ausencia, tengo la intención de recuperar el tiempo perdido mientras sigo en esta aventura laboral. Espero que ustedes disfruten su trabajo tanto como yo, si no, cámbiense, siempre se puede hacer algo que nos apasione.


PD. Por cierto, sigo dando Caoching en mis “tiempos libres”, por sí se les ofrece J

jueves, 19 de diciembre de 2013

Pos qué venga el 2014

Así de simple y de sencillo, qué venga el 2014 que ya estoy lista para él.
Podría decir hagamos el recuento de los daños, sin embargo con alegría me despido de un buen año, claro, nada es perfecto, tuve mis descalabros pero el balance final es positivo.

Vivo en una casa hermosa y soleada. Abro la ventana de mi cuarto, veo árboles, saludo al Sol y oigo pajaritos. Por fin después de tanto cambio encontré mi casa soñada, ¡estoy feliz! Encontré mi hogar lo que para mí es la gloria porque amo decorar, poner flores y recibir a la gente que quiero. Después de la travesía del último año y medio, en Noviembre me cambié. Confirmé que no hay mal que por bien no venga; si no me hubiera cambiado de emergencia al departamento anterior no hubiera visto las virtudes de la zona en la que vivo y no hubiera estado necia en encontrar casa ahí. Gracias a mis amigas Ale (antigua inquilina) y Paty (ahora casi vecina) hoy vivo en un hogar hermoso al que amo llegar.

Me siento bien. Esto significa literal que siento el correcto funcionamiento de mi cuerpo, tengo salud y energía. Tranquilos, no evangelizaré a nadie… por hoy, sólo describo mi sentir. He mantenido mis hábitos sin lácteos, producto orgánicos, mucha fruta y verdura, poca proteína animal, no azúcar procesada y me siento de MA-RA-VI-LLA. Es algo que no puedo explicar, me gustaría tener la “trenza” de Avatar para poder conectar con toda la gente y transmitir de forma adecuada el bienestar de mi organismo. El caso es que estoy súper sana y con mucha vitalidad. Sigo haciendo ejercicio al menos 3 veces por semana, obvio en las últimas fechas no, pero se vale.

En la chamba el año cierra excelente. Los 4 años anteriores han sido de siembra, trabajo duro, paciencia y una meta fija, crecer el área dentro de la compañía en la que trabajo. Este año comenzamos con la cosecha. Lo mejor es el ambiente, tengo una jefa con quién llevo una excelente relación y un equipo de trabajo con súper buena actitud. Es bueno trabajar en estas condiciones, sobre todo cuando las metas del año se han logrado.
No todo ha sido color de rosa. Por ahí se me rompió el corazón, nada por lo cual aventarse al Periférico. Como cualquier descalabro duele, hace moretón y a seguirle que la vida continúa con o sin nosotros.

Para el próximo año sólo tengo una meta: ¡CUMPLIR LOS 40 CON ESTILO!
Esta meta encierra muchos objetivos, y cómo muchos de ustedes saben, es algo en lo que he venido trabajando desde hace tiempo.
Cumplir 40 con estilo significa llegar a esa fecha en las mejores condiciones físicas, mentales y emocionales posibles, voy muy bien. Siento una gran emoción, es más, ya me dan ganas de decir que tengo 40. En este momento considero que es posible llegar feliz y contenta no sólo por las condiciones externas, lo veo posible porqué es una idea en mi mente y pasé lo que pasé sé que acomodaré cada suceso para lograrlo.
Por lo pronto serán dos objetivos los verificables para mi cumpleaños:
    Abdomen marcado, pfffffff. Lo dije y lo lograré, tengo 6 meses para terminar de cerrar por fin este tema y como qué me llamo Ana Gabriela y qué me dicen Cobi que lo marcaré.
    Festejar mi cumpleaños tomando champagne de picnic por Central Park. Desde hace dos años he querido hacer picnic cumpleañero, lamentablemente no he podido por el clima lluvioso del verano mexicano, mi cumple es en Julio. Hace un año que ya tenía más forma hubo días horribles cerca de la fecha y cancelé, entonces me dije Cobi, si los 40 empezarán con tanto gozo vamos a ponerlo interesante y festejemos en New York. Obvio luego luego me convencí de que era el mejor plan y he comenzado ya a organizar a mi familia y amigos.  Así que si en verano andan por New York avísenme para que les invite una copita de champagne en un happy spot de Central Park.
¡2014, acá te espero con una gran sonrisa y la emoción de mis 40!
PD. Feliz Navidad, disfruten a sus familias y seres queridos, hagamos que el 2014 sea un gran año para todos sólo por el gusto de decidir que así sea.


¡Gracias por leerme!

martes, 19 de noviembre de 2013

Me niego a botoxearme la vida

Antes de que mis ideas empiecen a correr, quiero pedir una disculpa a aquellas personas que amablemente buscan mi blog cada mes. Gracias por sus comentarios y espera, me motiva a seguir escribiendo mis “forevereadas”.

Vayamos al punto. Como siempre, este es mi muy personal mío de mí punto de vista. Respeto a quienes piensan diferente, sólo expreso mi opinión sobre el sensible tema ¡BOTOX!
Cada vez escucho más y más voces femeninas a mi alrededor mencionado la idea de ponerse, ponerNOS o que se han puesto botox para eliminar, disminuir o ¿prevenir? arrugas, mi respuesta siempre es la misma, no pienso ponerme botox en la cara así tenga 60 años de edad por varias razones:
   
   1) Me ha costado mucho trabajo, emociones y demás aprender a quererme tal como soy y sentirme bonita. Cada vez las mujeres estamos más  “exigidas” a cubrir cánones de belleza que no hacen felices a nadie. Cánones de mujeres que ni siquiera existen en la realidad. Nos comparamos respecto al ideal de belleza con modelos, actrices y figuras públicas que son photoshopeadas que da gusto, para después ser exhibidas en el antes y después del photoshop que sólo pone de manifiesto su realidad como mujeres de carne y hueso que son satanizadas si lo muestran en público (Ufff, ¡qué agotador debe ser!). ¿Qué se supone? ¿Qué después de los 20 años tengo que sentirme mal siempre sobre mi físico y estar el resto de mi vida simulando que el tiempo no pasa por mi cuerpo, incluida mi cara?

   2) El tiempo sí pasa por mí, y así como deja arrugas, canas, estrías, celulitis y flacidez, también ha dejado la madurez emocional y mental para amarme tal como soy, para no avergonzarme de mí por no ser “perfecta”. Cada señal que ha quedado en mi cuerpo, cada marca en mi cara me hace estar orgullosa de quién soy y quién he sido, no necesito esconderlo. Eso es algo que sí podemos hacer todas las mujeres, aprender a gustarnos y a querernos para no caer en la tentación que la industria cosmética nos pone todos los días ofreciendo espejitos de juventud. No hay nada, pero NADA que dicha industria pueda hacer para evitar que mi piel envejezca más que aprovecharse de mis traumas e inseguridades para convencerme de que debo inyectarme una sustancia que inmovilizará o extenderá mi rostro en contra de la naturaleza.

    3) La bronca será cuando una vez enganchada en mi inseguridad de el primer paso y por fin me ponga botox o cualquier otra sustancia inyectada, embarrada, mezclada con mi sangre o tomada. Una vez dado el primer paso esa zona estará tensa por un tiempo, pero el reloj seguirá su curso, Tic-Tac-Tic-Tac, entonces empezaré a fijarme en otras zonas que también están transitando por el natural paso del tiempo y ¡PUM! otro pinchazo ya van dos zonas. Pero lo peor lo peor lo peor es cuando deje de tener conciencia de mi misma y empiece a reconocerme en el gesto semi inmóvil, entonces comenzaré a perder perspectiva de mi imagen y ¡PUM, PUM, PUM! pinchazos por donde sea. Revisando siempre una nueva arruga, una nueva marca; en fin, enganchada en una guerra que no tendré forma de ganar. No importa qué haga, mi cuerpo seguirá su ritmo natural, o lo acepto y lo amo o lo sufro. Adivinen mi elección….

    4) Ay que exagerada, ay que dramática, para esos son los avances, para aprovecharlos, ay nada qué ver, es sólo un piquete en el entrecejo que ni se nota. Ese es el tema, no se nota la primera vez, es más, puede no notarse los primeros 2 años, pero ¿cómo creen que mujeres como Lucía Méndez, Verónica Castro, Goldie Hawn, Melanie Griffith, Janice Dickinson, Nicole Kidman (quién rectificó y ahora es anti botox), Meg Ryan, Renee Zellweger, Carla Bruni, Fergie, Courtney Cox, Pamela Anderson, Lindsey Lohan, Priscilla Presley, Lara Flynn Boyle, etc se han deformado la cara? ¿A poco creen que ellas dijeron Doc, déjeme como máscara de aquí a 5 años? Claro qué no, buscaban la belleza que creían tenían que conservar a toda costa y más ¡PUM! la percepción de sí mismas se fue transformando tan poco a poco que no se dieron cuenta hasta que la cara cambió radicalmente y ahora son anuncios vivientes contra el botox (claro, sin querer serlo) ¿Quiero eso para mí? Definitivamente no. ¿Quiero pelearme siempre con mis arrugas y sentirme perseguida por los años?, tampoco.

     5) Bueno, pero es que yo voy con un doctor buenísimo que me pone la cantidad exacta y es súper cuidadoso. ¡Aaaaaaaah qué bueno!, entonces qué tranquilidad, porque seguramente todas esas artistas no tenían la lana para pagarle a un doctor mejor que el tuyo, seguro ellas fueron con el más chafa del mundo. ¡Pues claro qué no!. Seguramente fueron con el mejor doctor que su presupuesto pudo pagar, y créanme, su presupuesto debe ser mayor que el de las mujeres a mí alrededor. Si mujeres tan bellas, con tanta lana como para ir con los mejores especialistas estéticos han quedado así, ¿cómo quedaremos las demás en 5 años? Hay que ver a futuro, no sólo hay qué fijarnos en la ansiedad presente. Lamentablemente nuestra generación en 5 años comenzará a ser una fiesta de máscaras, y si alrededor de los 40 empezamos con esas cosas, ¿qué haremos cuando lleguemos a los 50? Oh sí, a los 50, llegaremos a esa edad y entonces ya nos estiramos la piel de plano con cuchillo; ya para que les digo a los 60, se me van a aventar de un puente. Lo que quiero repetir es que es una batalla contra la naturaleza, es como si una niña de 12 años hiciera todo lo posible para evitar que le salgan boobies, que le baje, que se le estilice el cuerpo. La trasformación corporal es un proceso y cada vez que intervenimos con ese proceso lastimamos nuestro cuerpo como las chinas a las que les vendaban los pies para que nos les crecieran porque así eran “bellos”. Nos lastimamos y desvalorizamos para alcanzar estándares de belleza impuestos por la absurda búsqueda de la fuente de la eterna juventud. Si se van a poner botox las invito a que inmovilicen un brazo durante el mismo tiempo que dure el efecto en la cara, eso es lo que hacen con su músculo, lo atrofian, y para mí eso sería lastimarme.

    6) Cada edad su proceso, su imagen y su valor, para mi querer aparentar a los 40 un cutis de 20 es como cuando disfrazan a las niñas de 8 años de mujeres para competir en certámenes de belleza, me parece lo mismo…..pero al revés. Ay qué cansado estar todo el tiempo peleando con lo que una tiene, de chiquita quiero ser grande y de grande quiero parecer chiquita. ¿Todo para qué? ¿Para gustarse a una misma, para despertar envidias femeninas o para gustarles a los hombres? Si es para gustarse a sí mismas no se cumple mucho el objetivo porque siempre vendrá una marca, una arruga más que no nos gustará; si es para despertar envidias femeninas peor, nos convertimos en cómplices de una imposición que nos lastima a todas y que todas quisiéramos que dejará de ser importante; y si es para gustarles a los hombres, a ellos les gustamos con la actitud y la inteligencia. Ya lo decía un anuncio “Es más fácil gustarle a un hombre que a un espejo”.

     7) ¿Entonces qué, nos fregamos? me preguntó alguien el otro día. NOOOOOO, no hay por qué fregarnos, eso es justo lo que tenemos que modificar en la mente y en el corazón. Representar la edad que tengo no es fregarme, es estar contenta con quién soy. Claro, no me descuido, cuido mi alimentación, lo cual se refleja sin duda en mi cutis, me cuido con protector solar diario, no me asoleo la cara en la playa y busco apoyos alternativos para mantener mi cara de forma natural. Tampoco es cosa de ser fodonga, hay que valorarse y cuidarse en función de ese valor, pero cuidarse para mí  no significa evitar sino mantener en la mejor expresión la edad que voy acumulando. Les dejo este link con unos masajes faciales, hay muchos más que ayudan a fortalecer los músculos de la cara (busquen en Youtube video de yoga facial) http://www.thebeautyeffect.com/tutoriales/masajes-de-chizu-saeki/ Y sí, es algo que debe hacerse diario. Si les parece difícil hacerlos diario y prefieren el botox está bien, yo pongo la ayuda, la decisión es de cada una. Sin embargo, aparte del cuidado, lo más importante de todo es que no me importa que me salgan arrugas, veo las marcas nuevas y me voy dando cuenta de mi evolución como persona, la sabiduría viene acompañada de canas, qué así sea. Veo mujeres espectaculares con todas sus arrugas puestas y las comparo con las de su edad botoxeadas y sin duda prefiero el look de las primeras. Vean a Connie Britton, protagonista de Nashville, Penélope Cruz, Andie MacDowell, Kate Winslet, Rachel Weisz, Emma Thompson, Drew Barrymore, y a muchas más arrepentidas después de haberlo usado. La seguridad es el mayor símbolo de belleza que podemos tener, la belleza siempre ha sido y será una actitud.
   
   8) Además, aunque quisiera no podría ponerme botox jamás, justamente hablando de este tema hice un pacto de baba con mis amigas del alma, las Chulas: Ximena, Roberta y Laura. Ese no puedo romperlo así que tal vez en unos años nos identifiquen a las 4 porque seremos las que tengan arrugas y se rían a carcajadas. Lo bueno es que no estaremos solas, publiqué el pacto de baba de nunca ponernos botox y varias amigas más se unieron. Ahora es un pacto femenino de respetar nuestro cuerpo en lo personal mientras que nos mantenemos alejadas de todo aquellos que hace sentir mal a todas las mujeres por ser como somos, mujeres madurando en todos los sentidos, incluido el cuerpo

martes, 6 de agosto de 2013

Cómo reparar un corazón destrozado

Últimamente me he visto frente a mujeres adoloridas, unas más que otras, por un rompimiento de pareja. Dígase matrimonio con hijos, matrimonio sin hijos, noviazgos de años, noviazgos fútiles. No seré una experta en el tema de pareja, por lo que sí soy experta en el tema de seguir adelante (hay que verle el lado amable al asunto).
Por eso y por el hecho de que mi blog tiene un perfil fe-me-ni-no-ú-ne-te-a-los-op-ti-mis-tas he escrito estás palabras que espero puedan ayudarle a alguien a sacudir el dolor y seguir adelante con todo y corazón roto.


Vive tu dolor
Deja que fluyan tus emociones, asume que estás adolorida, enojada, que sientes corajes, tristeza y hasta desolación, pero no te claves en el sufrimiento agónico por meses y meses; no es bueno para ti y a nadie le gusta oír por meses la misma queja sin que la persona haga algo para cambiar su  situación.
Alguna vez mi mamichi me dijo “llora mi´jita, hay heridas que sólo se limpian con lágrimas”, estoy de acuerdísimo con la energía sanadora de llorar.

Recomendación: Planea uno o dos fines de semana de depresión. Recopila películas, canciones, no te bañes, apaga celular, cierra las cortinas y enciérrate en el dolor, pero pon un horario claro. Date ese espacio, hasta lo vas a disfrutar, revuélcate en el dolor, pero pasado el lapso que te pongas te bañas, te vistes con tu ropa más linda y sigues tu vida hasta la próxima sesión de flagelación. Nadie puede decirte que no debes sentirte triste, las emociones están ahí, no las escondas, déjalas salir en el tiempo y espacio adecuado, por favor no vayas por la vida dando lastimas ni con el rimmel corrido en tu oficina. Después de un tiempo vas a preferir ir al cine que quedarte a sentir pena por ti misma.

Aléjate del alcohol, acércate a tu familia y amigos
No tomes alcohol para evadirte o estimular un estado de ánimo que no tienes, no busques una salida en el alcohol. En ocasiones los amigos, con muy buena voluntad, ofrecen fiestas, noches de antro con borracheras monumentales. Tal vez una o dos veces te ayude a desahogarte en confianza con tus amig@s, sin embargo el alcohol deprime el sistema nervioso. Lo que te provocará una vez pasado el efecto es una mayor depresión, el vacío emocional de una cruda cuando tienes el corazón hecho cachitos sólo empeorará tu sensación, hará que el dolor y la soledad se magnifiquen y seguro no quieres estar así.

Recomendación: Reúnete con tu familia y tus amig@s. Desahógate, escucha y déjate apapachar por la gente que te quiere. Aprecia el cariño que te rodea y hazte fuerte en ellos. Dale vueltas a la historia 20 veces con las mujeres, desmenuza, mienta madres, revisa hasta los más mínimos detalles en los que buscamos encontrar que el amor era real, aprende de sus historias; también pon atención a las opiniones masculinas, ábrete a su punto de vista, tan crudo y cierto que a las mujeres nos toma tiempo entender lo que nos dicen los hombres pero que a la larga va tomando sentido y resultan ser grandes lecciones.

Muévete, muévete, muévete
Asume que se acabó y muévete, despídete de ese amor y sigue adelante, un paso a la vez, un día a la vez. Re plantea tu vida, deja de pensar que nada tiene sentido sin él, eso es un pretexto para no hacernos cargo de la responsabilidad que tenemos de nuestro propio bienestar. Nacimos solos y nos morimos solos, en el camino nos acompañamos y disfrutamos la vida con familia, amigos y parejas, pero la vida es de uno, si quieres entenderlo o no es cosa tuya, la situación no cambia: tú eres responsables de tu vida, y esta va a mejorar hasta que lo decidas.

Recomendación:
  • Cultívate en actividades que te apasionen, si nunca lo has hecho comienza ahora. Métete a un curso de idiomas, a entrenar para un maratón, a clases de tejido, macramé o repujado, no importa el tema, lo esencial es que hagas algo que siempre hayas querido hacer. Ten intereses propios, apasiónate por algo nuevo que te estimule, emocione y motive. Cultiva una vida propia.
  • Haz ejercicio. Si eres floja comienza dos veces por semana, si eres pro dale un sentido nuevo, renuévate en el cuidado de tu salud. Cuídate, quiérete. Tal vez al principio lo hagas pensando ojalá me lo encuentre en la calle y se va a sorprender, no importa, si eso te motiva por un rato está bien, te aseguro que después se te va olvidar. Lo bueno del ejercicio es que te da endorfinas, genera autocontrol, trabaja en la respiración y la respiración cura, y además te pondrás más hermosa.
  • Ten una vida espiritual que te ayude a detener el pensamiento, detén la mente con los juicios, las críticas y el ensoñamiento. Reza, medita, canta con los Hare Krishnas, cúrate con Reiki, terapia de ángeles o exorcizándote en tu iglesia más cercana, no hay un tema religioso de por medio, la idea es que cultives tu espíritu, encuentres en ti misma la paz y el amor que buscas fuera.

Afuera el aire malo, adentro el aire bueno
Aún con todo y el apoyo de tus mejores amigas de años no puedes desahogarte todo lo que quisieras. La gente tiene su propias preocupaciones, si se sienten felices no les encantará la idea de estarte oyendo diario en lamentaciones y si están tristes, pues menos. No significa que sean malos amigos por eso, todos estamos viviendo nuestras propias batallas y por más amigos que seamos hay un límite frente al tema de la “incondicionalidad”. Agradece el tiempo, la escucha, las porras y los consejos, y date cuenta cuando es tiempo de trabajar sola en tu recuperación.
Busca un espacio de desahogo y acomodación de ideas, un espacio en donde seas 100% honesta en la forma en la que revives la historia, en el que sin pena asumas tu propia responsabilidad en la relación y busques organización mental y emocional.

Recomendación:
  • Yo escribo. Escribo para bien, para mal, para mejor y para peor. Escribo sin parar, me escribo a mi misma y al otro; hago reproches, me confieso pensamientos y acomodo. A veces he mandando lo que escribo, pero en general y con la experiencia he aprendió que es mejor no hacerlo, es un tema de curación en el que nadie más tiene por qué estar involucrado. 
  • También puedes ir a una terapia psicológica, siendo yo psicóloga me parece un paso básico. Sin embargo me resulta claro que no ha todo el mundo le acomoda, también puedes buscar un life coach que parece ser menos amenazador que un psicólogo.
  ¡REORGANÍZATE!

Céntrate en lo positivo
Por alguna razón nos es más fácil clavarnos en los pensamientos negativos, los dolores, tristezas, malas decisiones, hasta en los osos que hacemos que la gente olvida en 5 minutos. Tenemos una gran capacidad para ahogarnos en nuestras miserias y enfocar en todo lo que no fue, en todo lo que no tenemos, lo cual nos sume en el hoyo, convirtiendo nuestra mente en el peor enemigo. Deja ese hábito, entrénate en ver las cosas buenas y no digo ve lo positivo de haber terminado, de la que te libraste, etc. Me refiero a qué aprecies todas las cosas buenas que pasan en tu vida diaria, céntrate en los pequeños detalles y deja de esperar que pase un vaca volando y se haga popó en tu cabeza, porque si lo esperas va a pasar.

Recomendación: Ten una libreta en la que todas las noches antes de dormir anotes al menos 5 cosas buenas que te hayan pasado en el día. Concéntrate en verlas, ayúdate a cambiar el enfoque de tu vida, que tu último pensamiento consciente sea positivo, ya solita la mente vendrá con su nube negra en cuanto cierres los ojos y trates de dormir, poco a poco dejará de suceder. La mente es el músculo que más entrenamiento requiere, lo bueno es que sí puede entrenarse.

Aquí encontrarás dos cuentitos escritos en distintos momentos de mis propios procesos para curar mi corazón cuando se encontraba en sanación, también espero ayuden a alguien a saber que a todas nos pasa, después la vida sigue y volvemos a sonreír para enamorarnos de nuevo.


http://gabycobi.blogspot.mx/2011/01/el-pozo-de-lo-innecesario.html

Y para dejarte una sonrisa y una meta que alcanzar checa este anuncio muy divertido que nos hace clock a todas 
http://www.youtube.com/watch?v=SBjUf6HucT4 disfrútenlo, ja!

miércoles, 3 de julio de 2013

¡Qué vivan las cuarentonas!

¡A la bio, a la bao, a la bim, bom, ba, las cuarentonas rra rra rra!
Evidentemente con esta porra se evidencia un poco más la generación a la que pertenezco porque seguramente hay porras más cool y actuales, pero ¿qué le va a hacer uno? Es lo que hay.

Resulta queridos amigos, que estoy a días que cumplir 39 años.
¡¡¿¿¿¿¿?????!!

Se preguntarán ¿entonces por qué está echando porras a las cuarentonas? Primero, pues nada más porque me gusta andar de cheerleader de la vida. Segundo, porque me falta sólo un año para cumplir una meta que me puse hace 3 años.

Resulta que cuando cumplí 36 años decidí llegar a los 40 en la mejor forma emocional, mental y físicamente posible. Veía que algunas personas a mí alrededor le tenían miedo a esa edad, hombres y mujeres renegaban de cumplirlos, haberlos cumplido o estar cerca del cumpleaños 40. Parece ser una creencia de que se acaba una parte alegre o joven de la vida, no sé ni cómo denominar las asociaciones que generan ese rechazo. Frente a esta situación me dije Cobi, vamos a hacer que los 40 sean un gran cumpleaños, que sea la continuación de una etapa alegre de la vida y para ajustar mi enfoque positivo me puse la meta que les cuento.

Desde ese día empecé con dedicación a hacer cosas que me ayudarán a cumplir mi propósito, convertir mi cumpleaños 40 en la celebración de un logro. Y 3 años después aquí estoy, con tan sólo 375 días por delante para festejar tan significativa fecha con una gran sonrisa y la mejor actitud posible.

Respecto a lo emocional y mental me parece que les he compartido suficiente sobre mi visión de vida, así que hoy me centraré en la parte física.

Tal vez la mayoría de ustedes se fueron con la impresión de que me refiero a la imagen corporal, lo cual no es del todo incorrecto, así comenzó mi esfuerzo por el bienestar físico. Digamos que en distintas etapas de mi vida he subido y bajado de peso, he llegado a estar 10 kilos arriba con cachetes y brazos que parecen inflados con válvula de llanta en gasolinera. También en distintas etapas he realizado deporte (tennis, natación y párenle de contar), entonces subía o bajaba dependiendo de si hacía ejercicio o no. Por otro lado fui la más garnachera del mundo, hubo épocas en las que diario comía pizza, torta, hamburguesas, tacos o quesadillas; sin piedad alguna inflaba e inflaba mi cuerpo por este hermoso pivote que se llama boca, duro le entré a la comida por años y años.

Hace 3 años me di cuenta de que apenas estaba en tiempo para comenzar a trabajar en mi objetivo de los 40 y comencé a tomar clases de Pilates y un poco de cardio, bajé el consumo de algunos alimentos y medio bajé de peso. Así me la llevé hasta hace aproximadamente un año, ahí fue cuando todo empezó a tomar mejor forma.
Me cambié a un gimnasio ya más completo y seguí con Pilates, incluí bien cardio y un poco de pesas -tengo un problema congénito en la columna y son los ejercicios recomendados, no puedo hacer nada muy drástico ni tampoco se me antoja-. Seguí bajando de a poquito, sin embargo no había adaptado mi alimentación de forma adecuada para mi objetivo final.

En esa época mi hermana estaba certificándose como Health Coach, lo primero que le dije fue Ni me empieces a decir de mi comida porque no nos vamos a entender así. No me dijo nada, sólo poco a poco me comenzó a dar pequeños tips hasta que de repente había cambiado por completo mi forma de pensar respecto a la comida y sin darme cuenta ya comía deliciosamente orgánico. Nunca me costó trabajo porque la información se fue integrando poco a poco en mi mente, la lógica de la alimentación adecuada disparó el chip que me hizo ajustar por completo mi idea de para qué mejorar mi físico para cuando cumpliera 40 años.

Me di cuenta de que estar bien físicamente debe sustentarse en la alimentación sana, si mi organismo no funciona bien, si mis órganos trabajan lento o demasiado rápido es que hay algo en mi sistema que no es sano y por lo tanto no me siento ni me veo bien. Para mí ahora el estar en la mejor forma física se refiere a que todos mis órganos funcionen como deben, eso por si sólo se reflejara en la figura, la piel, el pelo y todos los símbolos de vanidad femenina.

¿Qué ha pasado desde que cambié mis hábitos alimenticios? Cambié mi mente, es lo más importante. Mi cuerpo comenzó a trabajar diferente y se comenzó a modificar, en un año bajé dos talla de ropa, lo chistoso es que mi peso es más o menos el mismo. ¿Cómo puede ser que bajé dos tallas sin bajar de peso? Fácil, me desinflé, dejé de estar abotagada mientras que voy fortaleciendo músculo con el ejercicio. Digamos que estoy en medio de un trueque de grasa por músculo. Ahora no piensen que me voy a poner como fisicoculturista, eso no se puede más que con chochos, sólo estoy tonificando mi cuerpo. Mis amigos y personas que no me han visto en algunos meses me preguntan qué hice y cuándo les cuento ya sé que como el remedio no es muy rápido y requiere modificar hábitos muchos no le entran. Para mi es de lo más natural que sea un proceso que lleva más tiempo que hacer sólo una dieta de 3 meses a puro pasto y lechuga. Si durante años le metí a mi cuerpo cualquier cantidad de cosas, necesito darle tiempo para desintoxicarse y repararse. Esto es una meta de vida, no a corto plazo.

Y como no quiero marearlos más ni parecer Testigo de Jehová, porque mi propósito es platicarles y no evangelizarlos, me despido comentándoles que este año de mis 39 planeo disfrutarlo al máximo para despedirme de unos grandiosos 30´tas. Parte del disfrute es terminar de darle forma a mi meta, y sí gente bonita, sí lograré marcar mi abdomen para mi cumpleaños 40, lo juroooooo. Ya tengo brazos y piernas listas, ahora tengo 1 año para centrarme en mi pancita que siempre ha sido mi coco. Lean ustedes nada más esta antigua entrada para entender el esfuerzo que está requiriendo el abdomen para mí http://gabycobi.blogspot.mx/2010/12/nada-mas-cierto-que-la-sabiduria.html


Mientras tanto ¡hip hip hurraaaaa, qué vivan las cuarentonas! porque la vida se pone mejor a los 40.

domingo, 19 de mayo de 2013

Confesiones de un adúltero profesional


El adulterio, la infidelidad… tema fuerte y “de moda”. Quiero aclarar antes de que comiencen a leer que voy a recrear una conversación que mantuve con un adúltero “profesional”. Trataré de ser objetiva y no incluir mis juicios de valor. Aún estoy digiriendo esta información y la lógica con la que me fue contada, ya cada quién será libre de formar su propia opinión al respecto. También quiero aclarar que los puntos que tocaré a continuación se refieren a establecer una relación de adulterio “formal”, seguro los “one nite stands” tendrán otros códigos. No los entretengo más con detallitos, pasemos a los detallotes.

Sábado, salida a comer con amigos de prepa a la cantina “La 20” en Polanco. Entrada la noche ya éramos amigos de 5 “regios” (oriundos de Monterrey, Nuevo León; Estado reconocido por su machismo, sorry si se considera un juicio de valor). Todos estaban casados y de buen ver. Uno de ellos llevaba un rato insistiendo con mi amiga Roberta, ella ya no sabía cómo sacarle la vuelta cuando entré en la conversación con mi nata curiosidad, esa curiosidad que a veces me llevaba a sostener este tipo de pláticas con gente desconocida.

Más o menos la cosa fue así:

¿Qué no estás casado? Sí, sí estoy casado.

¿Y eres infiel? Puso cara de incomodidad, tardó un poco en responder y entre divagaciones y “consejos de psicólogos” termino por decir. Sí, sí soy infiel. A partir de este punto se sentó junto a mí y estuvimos platicando dos horas sobre el tema, investigué lo más que pude y lo que aprendí en fue lo siguiente.

¿Estás enamorado de tu esposa? Sí, mucho, la amo.

¿Si amas a tu esposa por qué eres infiel? Me enseñó fotos de ella, de sus hijos y hasta de la mascota antes de contestar: Soy muy feliz con ella, la amo y no podría haber elegido mejor mujer para madre de mis hijos y compañera de vida. El problema es que no tengo con ella la frecuencia de sexo que necesito para sentirme bien, a veces está cansada o no quiere. La frecuencia que, al menos, le parece adecuada es 4 veces a la semana. Y óyeme bien esto que te digo, la única razón por la que los hombres somos infieles es porque no estamos satisfechos con el sexo. Con los hijos y el tiempo las circunstancias cambian, las mujeres cambian pero uno sigue teniendo las misma ganas, entonces tengo que buscar quien me de lo que necesito en cuestión de sexo, pero jamás cambiaría a mi mujer por otra, es sólo sexo. Somos muy felices juntos,  seguimos muy enamorados después de 11 años de matrimonio. La veo y me fascina, ya viste lo guapa que está. En efecto una mujer muy guapa, una familia divina, podría decir con las fotos que vi eran una familia de anuncio.

¿Y no te da miedo que te cache y pierdas lo que tienes? No, para eso hay que respetar las reglas al tener una amante, hay mucho que perder.
Con ojotes abiertos le pregunté ¿a poco hay reglas? ¿Cuáles son? Claro, por respeto sólo te puedo decir dos: (no hubo forma de que me contará las otras tres, pero estas dos son muy pensadas)

1.- Debe ser amenazable.- Oh sí gente bonita esa fue la palabra que usó…. A-ME-NA-ZA-BLE. Significa que ellas deben ser débiles emocionales para poder ser controladas y evitar que les hagan alborotos que pongan en riesgo su matrimonio. ¿Cómo te das cuenta de que alguien es amenzable? No tienes sexo desde el principio, te gusta, sales con ella dos o tres veces. Por su plática y la forma en la que te cuenta sus cosas conoces su forma de pensar y cómo resuelve sus problemas. Buscas detectar hasta dónde llega su debilidad, entonces sabes si es amenzable. Me parece que está muy calculado todo. Los hombres somos muy fríos, así pensamos, por eso no nos perdemos y podemos tener el poder emocional Ustedes son pura emoción, luego luego se les va la onda. ¡TÓMALA!

2.- No debe ser de tu círculo social.- No creas que son mujeres de otro nivel, tienen la misma lana, son mujeres “bien”, pero no deben estar en mi entorno. No necesito encontrármela en una fiesta ni correr el riesgo de que mi esposa llegue a convivir con ella. Tampoco es bueno presentársela a tus amigos ni a nadie ¿Tus amigos saben? Claro, todos sabemos de las amantes de los otros, pero nunca las conocemos. Un día estábamos planeando hacer un viaje todos juntos, cada uno con la suya, pero ellas no quisieron, también se exponen. 

¿Todos tus amigos tienen amante? Levantó mirada, ubicó a sus acompañantes, tardó un minutito y contestó: De aquí sólo uno no. No tiene, no ha tenido y no creo que tenga nunca. Los demás sí. Eran 5 y cabe destacar que el que nunca tendría era el más guapo de todos. ¡Bien por él! Sorry, otro juicio de valor.

La siguiente no es regla, pero es una condición deseable. Es bueno que tengan novio o esposo, así es más fácil. La actual (nótese la palabra “actual”) tiene un novio y ya me lo estaba queriendo cortar, le dije que si lo cortaba yo me iba atrás de él. No pueden venir con tonterías de que terminan su relación por ti. Con ellas también pones reglas. Yo no sabía que me entretenía más, la información o la seguridad con la que me la contaba.

¿Qué reglas les pones a ellas? Sólo tres y son muy claras: no me mandes whatsapp antes de las 9am ni después de las 7pm, a esa hora estoy con mi familia y me puedes meter en una bronca; no me hables jamás, yo te busco y la más importante, no te claves. En esta última reside la conveniencia de que ellas tengan pareja.

¿Y cómo le haces para que tu esposa no te cache? Siempre llego a mi casa a dormir, es más a las 9pm ya estoy viendo la tele. La veo para desayunar o comer, tenemos sexo y ya cada quién a los suyo. Nadie sospecha, pensamos que los cuernos siempre son en la noche, con la borrachera, ¿pero quién sospecha de su esposo a las 11 de la mañana? ¡NADIE! Cuando salgo de viaje de negocios siempre va conmigo. ¿Y conoce a tus socios? No, jamás se la presento a nadie. La veo en el cuarto porque a veces mi esposa me acompaña y no puedo dejar que haya una indiscreción ni faltarle al respeto sentándolas a las dos en el mismo lugar con la gente que hago negocios ¡PLOP! ¿Entonces a veces tu esposa va de viaje contigo? Si claro, si ella quiere ir al viaje siempre tiene prioridad y la otra se aguanta. También yo me aguanto cuando ella tiene compromisos con el novio, si tienen cosas que hacer no nos vemos.

¿Y si cachas a tu esposa con un amante? A ella la entendería, me enojaría mucho pero la entendería, jamás le haría daño a la madre de mis hijos, la amo, pero al vato no se la perdono. En una plática de parejas a la que fuimos con una psicóloga con mucha experiencia nos dijeron que las únicas razones por las que uno debía divorciarse son enfermedad mental o golpes, todo lo demás se puede solucionar. ¿Y ella te perdonaría? Yo creo que sí, quiero pensar que sí porque de verdad nos queremos mucho. Acuérdate que es sólo sexo, jamás me he enamorado de alguien que no sea mi esposa.

¿Te ves siendo infiel siempre? Creo que sí, ya te he dicho tanto que para qué te voy a mentir ahorita. Y no creas que es por la conquista ni nada, es sólo sexo. Hay hombres que van presumiendo a las amantes por ahí para sentirse bien machos, eso no me importa, mientras menos sepan mejor, es sólo que un hombre necesita lo que necesita. Además es bien sabido que el hombre es polígamo por naturaleza, la mujer no, pero el hombre sí…….

Hasta aquí mi reporte. Obvio hubo más temas, unos más fuertes qué otros, pero me parece que con esto presento la foto general del pensamiento de algunos hombres. ¿Cómo la ve usted desde ahí? Repito, no estoy de acuerdo ni en desacuerdo sino todo lo contrario, he tratado de dar sólo la información. Lamento, eso sí, si algún hombre obtiene tips para mejorar su ejercicio del adulterio, si hay mujeres que se sienten ofendidas al descubrirse siendo las otras de forma tan calculada o paranoicas pensando en qué hará su esposo a las 10 de la mañana.

Les dejo está canción para amenizar y ver si a alguna mujer le gustaría cantarla o que se las canten.


martes, 9 de abril de 2013

La belleza del caos



¡Oh sí pipol! El caos me parece bello, es un reto, una provocación directa de la vida para que me mueva. No entraré en detalles de una teoría matemática que ni siquiera entiendo, mejor les platico mi punto de vista.
Mientras más me encuentro en momentos o situaciones caóticas, más veo la belleza que representa una oportunidad de cambio; a menos que uno sea necio y quiera quedarse por siempre en esa situación, cuando los problemas surgen uno está obligado a cambiar.

Todos tenemos, hemos tenido y seguiremos teniendo dificultades, a veces será la sensación de que todo está “patas para arriba”. Existen toda gama de problemas que van desde los más pequeños hasta los enormes que nos ciegan frente a  cualquier otra cosa a nuestro alrededor, así es el vivir. Son momento en los que uno se encuentra de verdad desorientado; y no me refiero a una situación, me refiero a un lapso de tiempo en el que no distingo lejos de cerca, nada sale como yo esperaba y lo que sirve se descompone. Ese momento en que uno llega al tope en situaciones de vida, no será una definición muy académica pero es la que describe a lo que me refiero como caos. Una vez todo en contexto, ahí les voy con mi “forevereada” sobre el tema.

Recalco el tema de que uno decide siempre cómo ver las situaciones, e incluso en esos momentos nosotros mismo somos responsables de nuestra percepción y por lo tanto de la forma en la que se acomoda la vida alrededor. Para poner un ejemplo más claro sobre la diferencia de visiones que elegimos tener ante una situación caótica o “no cómoda” usaré el ejercicio: está su servidora dándole en los Pilates, cuando empiezo a sentir cómo el líquido recorre mis musculitos casi quemándolos, sin duda es una sensación no placentera de la que quiero liberarme lo más pronto posible (sería el caos). Justo en ese momento yo tengo la opción de ver las cosas de forma que sean una barrera o una motivación. Si le llamo dolor me voy para abajo pienso que ya no puedo más y libero al músculo en el momento exacto en el que necesito apretar más para fortalecerlo, pierdo la oportunidad del trabajo anterior; sin embargo, si decido reconocer esa sensación como la prueba de que estoy haciéndole bien a mi cuerpo al darle fuerza y salud me llega un impulso para seguir adelante, resistir y hacer al menos 5 repeticiones más. El resultado en ambos casos depende de mi mente, no de mi cuerpo, yo decido qué hacer con esa sensación, mi cuerpo sólo obedece, lo mismo pasa con la vida.

Había una vez una época en mi vida en la que TODO, pero de verdad TODO estaba patas arriba. Ya les he contado que pasé por una depresión, ahora les desglosaré mejor el escenario para explicar la belleza del caos. Tenía el corazón roto y humillado a más no poder (2 años de desgaste emocional tupidito); era miss de kínder, daba terapias a niños y trabajaba en el Psiquiátrico Infantil, pero estaba que no podía ni con mi alma por lo que renuncié a todas mi chambas, o sea, desempleada y sin saber qué quería hacer; sin lana, sin coche porque me habían dado un santo trancazo en Periférico que hasta en la tele salí; no podía acabar la carrera, debía y debía 2 materias que seguía cursando; mi papá se enfermó y nos pegó un sustazo a toda la familia; uno de mis mejores amigos acababa de suicidarse; me la pasaba de fiesta gastándome la lana que me habían dado por la pérdida total de mi coche, obvio mis papás ya no sabían qué hacer conmigo ni cómo castigarme o apoyarme después de una historia de peleas y regaños desde los 8 años…..en fin, TODO mal y no sabía ni para dónde. Ha sido el momento más difícil de mi vida, pero al mismo tiempo el más reparador.

Con ese bonito paquete retomé mi terapia, obvio la psicóloga lo primero que me dijo fue “te tengo que mandar con un psiquiatra para que te den antidepresivos”. Me asusté horrible porque tenía 28 años y me parecía absurdo tomarlos. Le pedí a la psicóloga que me diera 3 meses para ver qué hacía yo para comenzar a salir adelante, me dijo que ok, sin embargo mis papás tenían que ir a algunas sesiones conmigo para decirles cómo estaba el panorama. Fue el primer suspiro de alivio al pensar que en campo neutro podía comenzar a tener otra oportunidad. Al mismo tiempo leí un libro hermoso (“El joven de las naranjas”/ Jostein Gaarder http://www.rebelion.org/hemeroteca/cultura/040220jg.htm)). En este libro un padre le preguntaba a su hijo de 15 años si su vida había valido la pena, le preguntaba que si hubiera tenido la oportunidad de nacer o no nacer qué hubiera decidió después de la vida que tenía. Puuuuffff, me cayó el veinte completo porque sin duda me respondí a mí misma “yo hubiera decididó nacer y vivir porque aún cuando todo está mal la vida es hermosa”. Ahí decidí vivir al máximo, comencé poco a poco a resolver uno a uno las situaciones que me tenían así. Cuando cumplí 30 estaba en camino, todo mejoraba poco a poco y así ha sido desde entonces.

En ese momento aprendí que la forma en la que viera y me enfrentará a la cosas dictaría el resultado SIEMPRE. Nada había cambiado, las situaciones externas seguían siendo las mismas, pero mi visión era otra. Dejé de enfocarme en el dolor para enfocarme en la tarea de armar el rompecabezas, la situación se volvió hasta interesante y retadora, YO tenía las piezas, YO iba a armar el mejor escenario para mi vida.

Evidentemente me sigo enfrentado a situaciones complicadas, no hay vacuna para eso. El paquete sigue trayendo descalabros emocionales, corazón roto, situaciones familiares, retos laborales….lo que se les ocurra, la vida me mueve de forma constante y ahí voy yo de un lado a otro, una veces más que otras. Lo bueno es que después de ese episodio a mis 28 años ya nada me da miedo, sé que todo pasa, que el tiempo cura lo que necesita curar, que la claridad llega cuando he trabajado en mi mente y corazón para lograrla, así que cuando tengo un conflicto grande o pequeño recuerdo de las que he salido y todo vuelve a estar en paz. Hay cosas que no se resuelven de inmediato, tampoco espero que así sea, sólo que ahora tengo paciencia y tranquilidad para decidir mejor. Es por esto que en el caos elijo ver siempre la belleza de una oportunidad… ¿oportunidad de qué o para qué? No lo sé, eso siempre se revela con el paso del tiempo. Así que aquí estoy esperando ver cuál es la nueva oportunidad que elegí al decidir en días pasados :).