martes, 6 de agosto de 2013

Cómo reparar un corazón destrozado

Últimamente me he visto frente a mujeres adoloridas, unas más que otras, por un rompimiento de pareja. Dígase matrimonio con hijos, matrimonio sin hijos, noviazgos de años, noviazgos fútiles. No seré una experta en el tema de pareja, por lo que sí soy experta en el tema de seguir adelante (hay que verle el lado amable al asunto).
Por eso y por el hecho de que mi blog tiene un perfil fe-me-ni-no-ú-ne-te-a-los-op-ti-mis-tas he escrito estás palabras que espero puedan ayudarle a alguien a sacudir el dolor y seguir adelante con todo y corazón roto.


Vive tu dolor
Deja que fluyan tus emociones, asume que estás adolorida, enojada, que sientes corajes, tristeza y hasta desolación, pero no te claves en el sufrimiento agónico por meses y meses; no es bueno para ti y a nadie le gusta oír por meses la misma queja sin que la persona haga algo para cambiar su  situación.
Alguna vez mi mamichi me dijo “llora mi´jita, hay heridas que sólo se limpian con lágrimas”, estoy de acuerdísimo con la energía sanadora de llorar.

Recomendación: Planea uno o dos fines de semana de depresión. Recopila películas, canciones, no te bañes, apaga celular, cierra las cortinas y enciérrate en el dolor, pero pon un horario claro. Date ese espacio, hasta lo vas a disfrutar, revuélcate en el dolor, pero pasado el lapso que te pongas te bañas, te vistes con tu ropa más linda y sigues tu vida hasta la próxima sesión de flagelación. Nadie puede decirte que no debes sentirte triste, las emociones están ahí, no las escondas, déjalas salir en el tiempo y espacio adecuado, por favor no vayas por la vida dando lastimas ni con el rimmel corrido en tu oficina. Después de un tiempo vas a preferir ir al cine que quedarte a sentir pena por ti misma.

Aléjate del alcohol, acércate a tu familia y amigos
No tomes alcohol para evadirte o estimular un estado de ánimo que no tienes, no busques una salida en el alcohol. En ocasiones los amigos, con muy buena voluntad, ofrecen fiestas, noches de antro con borracheras monumentales. Tal vez una o dos veces te ayude a desahogarte en confianza con tus amig@s, sin embargo el alcohol deprime el sistema nervioso. Lo que te provocará una vez pasado el efecto es una mayor depresión, el vacío emocional de una cruda cuando tienes el corazón hecho cachitos sólo empeorará tu sensación, hará que el dolor y la soledad se magnifiquen y seguro no quieres estar así.

Recomendación: Reúnete con tu familia y tus amig@s. Desahógate, escucha y déjate apapachar por la gente que te quiere. Aprecia el cariño que te rodea y hazte fuerte en ellos. Dale vueltas a la historia 20 veces con las mujeres, desmenuza, mienta madres, revisa hasta los más mínimos detalles en los que buscamos encontrar que el amor era real, aprende de sus historias; también pon atención a las opiniones masculinas, ábrete a su punto de vista, tan crudo y cierto que a las mujeres nos toma tiempo entender lo que nos dicen los hombres pero que a la larga va tomando sentido y resultan ser grandes lecciones.

Muévete, muévete, muévete
Asume que se acabó y muévete, despídete de ese amor y sigue adelante, un paso a la vez, un día a la vez. Re plantea tu vida, deja de pensar que nada tiene sentido sin él, eso es un pretexto para no hacernos cargo de la responsabilidad que tenemos de nuestro propio bienestar. Nacimos solos y nos morimos solos, en el camino nos acompañamos y disfrutamos la vida con familia, amigos y parejas, pero la vida es de uno, si quieres entenderlo o no es cosa tuya, la situación no cambia: tú eres responsables de tu vida, y esta va a mejorar hasta que lo decidas.

Recomendación:
  • Cultívate en actividades que te apasionen, si nunca lo has hecho comienza ahora. Métete a un curso de idiomas, a entrenar para un maratón, a clases de tejido, macramé o repujado, no importa el tema, lo esencial es que hagas algo que siempre hayas querido hacer. Ten intereses propios, apasiónate por algo nuevo que te estimule, emocione y motive. Cultiva una vida propia.
  • Haz ejercicio. Si eres floja comienza dos veces por semana, si eres pro dale un sentido nuevo, renuévate en el cuidado de tu salud. Cuídate, quiérete. Tal vez al principio lo hagas pensando ojalá me lo encuentre en la calle y se va a sorprender, no importa, si eso te motiva por un rato está bien, te aseguro que después se te va olvidar. Lo bueno del ejercicio es que te da endorfinas, genera autocontrol, trabaja en la respiración y la respiración cura, y además te pondrás más hermosa.
  • Ten una vida espiritual que te ayude a detener el pensamiento, detén la mente con los juicios, las críticas y el ensoñamiento. Reza, medita, canta con los Hare Krishnas, cúrate con Reiki, terapia de ángeles o exorcizándote en tu iglesia más cercana, no hay un tema religioso de por medio, la idea es que cultives tu espíritu, encuentres en ti misma la paz y el amor que buscas fuera.

Afuera el aire malo, adentro el aire bueno
Aún con todo y el apoyo de tus mejores amigas de años no puedes desahogarte todo lo que quisieras. La gente tiene su propias preocupaciones, si se sienten felices no les encantará la idea de estarte oyendo diario en lamentaciones y si están tristes, pues menos. No significa que sean malos amigos por eso, todos estamos viviendo nuestras propias batallas y por más amigos que seamos hay un límite frente al tema de la “incondicionalidad”. Agradece el tiempo, la escucha, las porras y los consejos, y date cuenta cuando es tiempo de trabajar sola en tu recuperación.
Busca un espacio de desahogo y acomodación de ideas, un espacio en donde seas 100% honesta en la forma en la que revives la historia, en el que sin pena asumas tu propia responsabilidad en la relación y busques organización mental y emocional.

Recomendación:
  • Yo escribo. Escribo para bien, para mal, para mejor y para peor. Escribo sin parar, me escribo a mi misma y al otro; hago reproches, me confieso pensamientos y acomodo. A veces he mandando lo que escribo, pero en general y con la experiencia he aprendió que es mejor no hacerlo, es un tema de curación en el que nadie más tiene por qué estar involucrado. 
  • También puedes ir a una terapia psicológica, siendo yo psicóloga me parece un paso básico. Sin embargo me resulta claro que no ha todo el mundo le acomoda, también puedes buscar un life coach que parece ser menos amenazador que un psicólogo.
  ¡REORGANÍZATE!

Céntrate en lo positivo
Por alguna razón nos es más fácil clavarnos en los pensamientos negativos, los dolores, tristezas, malas decisiones, hasta en los osos que hacemos que la gente olvida en 5 minutos. Tenemos una gran capacidad para ahogarnos en nuestras miserias y enfocar en todo lo que no fue, en todo lo que no tenemos, lo cual nos sume en el hoyo, convirtiendo nuestra mente en el peor enemigo. Deja ese hábito, entrénate en ver las cosas buenas y no digo ve lo positivo de haber terminado, de la que te libraste, etc. Me refiero a qué aprecies todas las cosas buenas que pasan en tu vida diaria, céntrate en los pequeños detalles y deja de esperar que pase un vaca volando y se haga popó en tu cabeza, porque si lo esperas va a pasar.

Recomendación: Ten una libreta en la que todas las noches antes de dormir anotes al menos 5 cosas buenas que te hayan pasado en el día. Concéntrate en verlas, ayúdate a cambiar el enfoque de tu vida, que tu último pensamiento consciente sea positivo, ya solita la mente vendrá con su nube negra en cuanto cierres los ojos y trates de dormir, poco a poco dejará de suceder. La mente es el músculo que más entrenamiento requiere, lo bueno es que sí puede entrenarse.

Aquí encontrarás dos cuentitos escritos en distintos momentos de mis propios procesos para curar mi corazón cuando se encontraba en sanación, también espero ayuden a alguien a saber que a todas nos pasa, después la vida sigue y volvemos a sonreír para enamorarnos de nuevo.


http://gabycobi.blogspot.mx/2011/01/el-pozo-de-lo-innecesario.html

Y para dejarte una sonrisa y una meta que alcanzar checa este anuncio muy divertido que nos hace clock a todas 
http://www.youtube.com/watch?v=SBjUf6HucT4 disfrútenlo, ja!

miércoles, 3 de julio de 2013

¡Qué vivan las cuarentonas!

¡A la bio, a la bao, a la bim, bom, ba, las cuarentonas rra rra rra!
Evidentemente con esta porra se evidencia un poco más la generación a la que pertenezco porque seguramente hay porras más cool y actuales, pero ¿qué le va a hacer uno? Es lo que hay.

Resulta queridos amigos, que estoy a días que cumplir 39 años.
¡¡¿¿¿¿¿?????!!

Se preguntarán ¿entonces por qué está echando porras a las cuarentonas? Primero, pues nada más porque me gusta andar de cheerleader de la vida. Segundo, porque me falta sólo un año para cumplir una meta que me puse hace 3 años.

Resulta que cuando cumplí 36 años decidí llegar a los 40 en la mejor forma emocional, mental y físicamente posible. Veía que algunas personas a mí alrededor le tenían miedo a esa edad, hombres y mujeres renegaban de cumplirlos, haberlos cumplido o estar cerca del cumpleaños 40. Parece ser una creencia de que se acaba una parte alegre o joven de la vida, no sé ni cómo denominar las asociaciones que generan ese rechazo. Frente a esta situación me dije Cobi, vamos a hacer que los 40 sean un gran cumpleaños, que sea la continuación de una etapa alegre de la vida y para ajustar mi enfoque positivo me puse la meta que les cuento.

Desde ese día empecé con dedicación a hacer cosas que me ayudarán a cumplir mi propósito, convertir mi cumpleaños 40 en la celebración de un logro. Y 3 años después aquí estoy, con tan sólo 375 días por delante para festejar tan significativa fecha con una gran sonrisa y la mejor actitud posible.

Respecto a lo emocional y mental me parece que les he compartido suficiente sobre mi visión de vida, así que hoy me centraré en la parte física.

Tal vez la mayoría de ustedes se fueron con la impresión de que me refiero a la imagen corporal, lo cual no es del todo incorrecto, así comenzó mi esfuerzo por el bienestar físico. Digamos que en distintas etapas de mi vida he subido y bajado de peso, he llegado a estar 10 kilos arriba con cachetes y brazos que parecen inflados con válvula de llanta en gasolinera. También en distintas etapas he realizado deporte (tennis, natación y párenle de contar), entonces subía o bajaba dependiendo de si hacía ejercicio o no. Por otro lado fui la más garnachera del mundo, hubo épocas en las que diario comía pizza, torta, hamburguesas, tacos o quesadillas; sin piedad alguna inflaba e inflaba mi cuerpo por este hermoso pivote que se llama boca, duro le entré a la comida por años y años.

Hace 3 años me di cuenta de que apenas estaba en tiempo para comenzar a trabajar en mi objetivo de los 40 y comencé a tomar clases de Pilates y un poco de cardio, bajé el consumo de algunos alimentos y medio bajé de peso. Así me la llevé hasta hace aproximadamente un año, ahí fue cuando todo empezó a tomar mejor forma.
Me cambié a un gimnasio ya más completo y seguí con Pilates, incluí bien cardio y un poco de pesas -tengo un problema congénito en la columna y son los ejercicios recomendados, no puedo hacer nada muy drástico ni tampoco se me antoja-. Seguí bajando de a poquito, sin embargo no había adaptado mi alimentación de forma adecuada para mi objetivo final.

En esa época mi hermana estaba certificándose como Health Coach, lo primero que le dije fue Ni me empieces a decir de mi comida porque no nos vamos a entender así. No me dijo nada, sólo poco a poco me comenzó a dar pequeños tips hasta que de repente había cambiado por completo mi forma de pensar respecto a la comida y sin darme cuenta ya comía deliciosamente orgánico. Nunca me costó trabajo porque la información se fue integrando poco a poco en mi mente, la lógica de la alimentación adecuada disparó el chip que me hizo ajustar por completo mi idea de para qué mejorar mi físico para cuando cumpliera 40 años.

Me di cuenta de que estar bien físicamente debe sustentarse en la alimentación sana, si mi organismo no funciona bien, si mis órganos trabajan lento o demasiado rápido es que hay algo en mi sistema que no es sano y por lo tanto no me siento ni me veo bien. Para mí ahora el estar en la mejor forma física se refiere a que todos mis órganos funcionen como deben, eso por si sólo se reflejara en la figura, la piel, el pelo y todos los símbolos de vanidad femenina.

¿Qué ha pasado desde que cambié mis hábitos alimenticios? Cambié mi mente, es lo más importante. Mi cuerpo comenzó a trabajar diferente y se comenzó a modificar, en un año bajé dos talla de ropa, lo chistoso es que mi peso es más o menos el mismo. ¿Cómo puede ser que bajé dos tallas sin bajar de peso? Fácil, me desinflé, dejé de estar abotagada mientras que voy fortaleciendo músculo con el ejercicio. Digamos que estoy en medio de un trueque de grasa por músculo. Ahora no piensen que me voy a poner como fisicoculturista, eso no se puede más que con chochos, sólo estoy tonificando mi cuerpo. Mis amigos y personas que no me han visto en algunos meses me preguntan qué hice y cuándo les cuento ya sé que como el remedio no es muy rápido y requiere modificar hábitos muchos no le entran. Para mi es de lo más natural que sea un proceso que lleva más tiempo que hacer sólo una dieta de 3 meses a puro pasto y lechuga. Si durante años le metí a mi cuerpo cualquier cantidad de cosas, necesito darle tiempo para desintoxicarse y repararse. Esto es una meta de vida, no a corto plazo.

Y como no quiero marearlos más ni parecer Testigo de Jehová, porque mi propósito es platicarles y no evangelizarlos, me despido comentándoles que este año de mis 39 planeo disfrutarlo al máximo para despedirme de unos grandiosos 30´tas. Parte del disfrute es terminar de darle forma a mi meta, y sí gente bonita, sí lograré marcar mi abdomen para mi cumpleaños 40, lo juroooooo. Ya tengo brazos y piernas listas, ahora tengo 1 año para centrarme en mi pancita que siempre ha sido mi coco. Lean ustedes nada más esta antigua entrada para entender el esfuerzo que está requiriendo el abdomen para mí http://gabycobi.blogspot.mx/2010/12/nada-mas-cierto-que-la-sabiduria.html


Mientras tanto ¡hip hip hurraaaaa, qué vivan las cuarentonas! porque la vida se pone mejor a los 40.

domingo, 19 de mayo de 2013

Confesiones de un adúltero profesional


El adulterio, la infidelidad… tema fuerte y “de moda”. Quiero aclarar antes de que comiencen a leer que voy a recrear una conversación que mantuve con un adúltero “profesional”. Trataré de ser objetiva y no incluir mis juicios de valor. Aún estoy digiriendo esta información y la lógica con la que me fue contada, ya cada quién será libre de formar su propia opinión al respecto. También quiero aclarar que los puntos que tocaré a continuación se refieren a establecer una relación de adulterio “formal”, seguro los “one nite stands” tendrán otros códigos. No los entretengo más con detallitos, pasemos a los detallotes.

Sábado, salida a comer con amigos de prepa a la cantina “La 20” en Polanco. Entrada la noche ya éramos amigos de 5 “regios” (oriundos de Monterrey, Nuevo León; Estado reconocido por su machismo, sorry si se considera un juicio de valor). Todos estaban casados y de buen ver. Uno de ellos llevaba un rato insistiendo con mi amiga Roberta, ella ya no sabía cómo sacarle la vuelta cuando entré en la conversación con mi nata curiosidad, esa curiosidad que a veces me llevaba a sostener este tipo de pláticas con gente desconocida.

Más o menos la cosa fue así:

¿Qué no estás casado? Sí, sí estoy casado.

¿Y eres infiel? Puso cara de incomodidad, tardó un poco en responder y entre divagaciones y “consejos de psicólogos” termino por decir. Sí, sí soy infiel. A partir de este punto se sentó junto a mí y estuvimos platicando dos horas sobre el tema, investigué lo más que pude y lo que aprendí en fue lo siguiente.

¿Estás enamorado de tu esposa? Sí, mucho, la amo.

¿Si amas a tu esposa por qué eres infiel? Me enseñó fotos de ella, de sus hijos y hasta de la mascota antes de contestar: Soy muy feliz con ella, la amo y no podría haber elegido mejor mujer para madre de mis hijos y compañera de vida. El problema es que no tengo con ella la frecuencia de sexo que necesito para sentirme bien, a veces está cansada o no quiere. La frecuencia que, al menos, le parece adecuada es 4 veces a la semana. Y óyeme bien esto que te digo, la única razón por la que los hombres somos infieles es porque no estamos satisfechos con el sexo. Con los hijos y el tiempo las circunstancias cambian, las mujeres cambian pero uno sigue teniendo las misma ganas, entonces tengo que buscar quien me de lo que necesito en cuestión de sexo, pero jamás cambiaría a mi mujer por otra, es sólo sexo. Somos muy felices juntos,  seguimos muy enamorados después de 11 años de matrimonio. La veo y me fascina, ya viste lo guapa que está. En efecto una mujer muy guapa, una familia divina, podría decir con las fotos que vi eran una familia de anuncio.

¿Y no te da miedo que te cache y pierdas lo que tienes? No, para eso hay que respetar las reglas al tener una amante, hay mucho que perder.
Con ojotes abiertos le pregunté ¿a poco hay reglas? ¿Cuáles son? Claro, por respeto sólo te puedo decir dos: (no hubo forma de que me contará las otras tres, pero estas dos son muy pensadas)

1.- Debe ser amenazable.- Oh sí gente bonita esa fue la palabra que usó…. A-ME-NA-ZA-BLE. Significa que ellas deben ser débiles emocionales para poder ser controladas y evitar que les hagan alborotos que pongan en riesgo su matrimonio. ¿Cómo te das cuenta de que alguien es amenzable? No tienes sexo desde el principio, te gusta, sales con ella dos o tres veces. Por su plática y la forma en la que te cuenta sus cosas conoces su forma de pensar y cómo resuelve sus problemas. Buscas detectar hasta dónde llega su debilidad, entonces sabes si es amenzable. Me parece que está muy calculado todo. Los hombres somos muy fríos, así pensamos, por eso no nos perdemos y podemos tener el poder emocional Ustedes son pura emoción, luego luego se les va la onda. ¡TÓMALA!

2.- No debe ser de tu círculo social.- No creas que son mujeres de otro nivel, tienen la misma lana, son mujeres “bien”, pero no deben estar en mi entorno. No necesito encontrármela en una fiesta ni correr el riesgo de que mi esposa llegue a convivir con ella. Tampoco es bueno presentársela a tus amigos ni a nadie ¿Tus amigos saben? Claro, todos sabemos de las amantes de los otros, pero nunca las conocemos. Un día estábamos planeando hacer un viaje todos juntos, cada uno con la suya, pero ellas no quisieron, también se exponen. 

¿Todos tus amigos tienen amante? Levantó mirada, ubicó a sus acompañantes, tardó un minutito y contestó: De aquí sólo uno no. No tiene, no ha tenido y no creo que tenga nunca. Los demás sí. Eran 5 y cabe destacar que el que nunca tendría era el más guapo de todos. ¡Bien por él! Sorry, otro juicio de valor.

La siguiente no es regla, pero es una condición deseable. Es bueno que tengan novio o esposo, así es más fácil. La actual (nótese la palabra “actual”) tiene un novio y ya me lo estaba queriendo cortar, le dije que si lo cortaba yo me iba atrás de él. No pueden venir con tonterías de que terminan su relación por ti. Con ellas también pones reglas. Yo no sabía que me entretenía más, la información o la seguridad con la que me la contaba.

¿Qué reglas les pones a ellas? Sólo tres y son muy claras: no me mandes whatsapp antes de las 9am ni después de las 7pm, a esa hora estoy con mi familia y me puedes meter en una bronca; no me hables jamás, yo te busco y la más importante, no te claves. En esta última reside la conveniencia de que ellas tengan pareja.

¿Y cómo le haces para que tu esposa no te cache? Siempre llego a mi casa a dormir, es más a las 9pm ya estoy viendo la tele. La veo para desayunar o comer, tenemos sexo y ya cada quién a los suyo. Nadie sospecha, pensamos que los cuernos siempre son en la noche, con la borrachera, ¿pero quién sospecha de su esposo a las 11 de la mañana? ¡NADIE! Cuando salgo de viaje de negocios siempre va conmigo. ¿Y conoce a tus socios? No, jamás se la presento a nadie. La veo en el cuarto porque a veces mi esposa me acompaña y no puedo dejar que haya una indiscreción ni faltarle al respeto sentándolas a las dos en el mismo lugar con la gente que hago negocios ¡PLOP! ¿Entonces a veces tu esposa va de viaje contigo? Si claro, si ella quiere ir al viaje siempre tiene prioridad y la otra se aguanta. También yo me aguanto cuando ella tiene compromisos con el novio, si tienen cosas que hacer no nos vemos.

¿Y si cachas a tu esposa con un amante? A ella la entendería, me enojaría mucho pero la entendería, jamás le haría daño a la madre de mis hijos, la amo, pero al vato no se la perdono. En una plática de parejas a la que fuimos con una psicóloga con mucha experiencia nos dijeron que las únicas razones por las que uno debía divorciarse son enfermedad mental o golpes, todo lo demás se puede solucionar. ¿Y ella te perdonaría? Yo creo que sí, quiero pensar que sí porque de verdad nos queremos mucho. Acuérdate que es sólo sexo, jamás me he enamorado de alguien que no sea mi esposa.

¿Te ves siendo infiel siempre? Creo que sí, ya te he dicho tanto que para qué te voy a mentir ahorita. Y no creas que es por la conquista ni nada, es sólo sexo. Hay hombres que van presumiendo a las amantes por ahí para sentirse bien machos, eso no me importa, mientras menos sepan mejor, es sólo que un hombre necesita lo que necesita. Además es bien sabido que el hombre es polígamo por naturaleza, la mujer no, pero el hombre sí…….

Hasta aquí mi reporte. Obvio hubo más temas, unos más fuertes qué otros, pero me parece que con esto presento la foto general del pensamiento de algunos hombres. ¿Cómo la ve usted desde ahí? Repito, no estoy de acuerdo ni en desacuerdo sino todo lo contrario, he tratado de dar sólo la información. Lamento, eso sí, si algún hombre obtiene tips para mejorar su ejercicio del adulterio, si hay mujeres que se sienten ofendidas al descubrirse siendo las otras de forma tan calculada o paranoicas pensando en qué hará su esposo a las 10 de la mañana.

Les dejo está canción para amenizar y ver si a alguna mujer le gustaría cantarla o que se las canten.


martes, 9 de abril de 2013

La belleza del caos



¡Oh sí pipol! El caos me parece bello, es un reto, una provocación directa de la vida para que me mueva. No entraré en detalles de una teoría matemática que ni siquiera entiendo, mejor les platico mi punto de vista.
Mientras más me encuentro en momentos o situaciones caóticas, más veo la belleza que representa una oportunidad de cambio; a menos que uno sea necio y quiera quedarse por siempre en esa situación, cuando los problemas surgen uno está obligado a cambiar.

Todos tenemos, hemos tenido y seguiremos teniendo dificultades, a veces será la sensación de que todo está “patas para arriba”. Existen toda gama de problemas que van desde los más pequeños hasta los enormes que nos ciegan frente a  cualquier otra cosa a nuestro alrededor, así es el vivir. Son momento en los que uno se encuentra de verdad desorientado; y no me refiero a una situación, me refiero a un lapso de tiempo en el que no distingo lejos de cerca, nada sale como yo esperaba y lo que sirve se descompone. Ese momento en que uno llega al tope en situaciones de vida, no será una definición muy académica pero es la que describe a lo que me refiero como caos. Una vez todo en contexto, ahí les voy con mi “forevereada” sobre el tema.

Recalco el tema de que uno decide siempre cómo ver las situaciones, e incluso en esos momentos nosotros mismo somos responsables de nuestra percepción y por lo tanto de la forma en la que se acomoda la vida alrededor. Para poner un ejemplo más claro sobre la diferencia de visiones que elegimos tener ante una situación caótica o “no cómoda” usaré el ejercicio: está su servidora dándole en los Pilates, cuando empiezo a sentir cómo el líquido recorre mis musculitos casi quemándolos, sin duda es una sensación no placentera de la que quiero liberarme lo más pronto posible (sería el caos). Justo en ese momento yo tengo la opción de ver las cosas de forma que sean una barrera o una motivación. Si le llamo dolor me voy para abajo pienso que ya no puedo más y libero al músculo en el momento exacto en el que necesito apretar más para fortalecerlo, pierdo la oportunidad del trabajo anterior; sin embargo, si decido reconocer esa sensación como la prueba de que estoy haciéndole bien a mi cuerpo al darle fuerza y salud me llega un impulso para seguir adelante, resistir y hacer al menos 5 repeticiones más. El resultado en ambos casos depende de mi mente, no de mi cuerpo, yo decido qué hacer con esa sensación, mi cuerpo sólo obedece, lo mismo pasa con la vida.

Había una vez una época en mi vida en la que TODO, pero de verdad TODO estaba patas arriba. Ya les he contado que pasé por una depresión, ahora les desglosaré mejor el escenario para explicar la belleza del caos. Tenía el corazón roto y humillado a más no poder (2 años de desgaste emocional tupidito); era miss de kínder, daba terapias a niños y trabajaba en el Psiquiátrico Infantil, pero estaba que no podía ni con mi alma por lo que renuncié a todas mi chambas, o sea, desempleada y sin saber qué quería hacer; sin lana, sin coche porque me habían dado un santo trancazo en Periférico que hasta en la tele salí; no podía acabar la carrera, debía y debía 2 materias que seguía cursando; mi papá se enfermó y nos pegó un sustazo a toda la familia; uno de mis mejores amigos acababa de suicidarse; me la pasaba de fiesta gastándome la lana que me habían dado por la pérdida total de mi coche, obvio mis papás ya no sabían qué hacer conmigo ni cómo castigarme o apoyarme después de una historia de peleas y regaños desde los 8 años…..en fin, TODO mal y no sabía ni para dónde. Ha sido el momento más difícil de mi vida, pero al mismo tiempo el más reparador.

Con ese bonito paquete retomé mi terapia, obvio la psicóloga lo primero que me dijo fue “te tengo que mandar con un psiquiatra para que te den antidepresivos”. Me asusté horrible porque tenía 28 años y me parecía absurdo tomarlos. Le pedí a la psicóloga que me diera 3 meses para ver qué hacía yo para comenzar a salir adelante, me dijo que ok, sin embargo mis papás tenían que ir a algunas sesiones conmigo para decirles cómo estaba el panorama. Fue el primer suspiro de alivio al pensar que en campo neutro podía comenzar a tener otra oportunidad. Al mismo tiempo leí un libro hermoso (“El joven de las naranjas”/ Jostein Gaarder http://www.rebelion.org/hemeroteca/cultura/040220jg.htm)). En este libro un padre le preguntaba a su hijo de 15 años si su vida había valido la pena, le preguntaba que si hubiera tenido la oportunidad de nacer o no nacer qué hubiera decidió después de la vida que tenía. Puuuuffff, me cayó el veinte completo porque sin duda me respondí a mí misma “yo hubiera decididó nacer y vivir porque aún cuando todo está mal la vida es hermosa”. Ahí decidí vivir al máximo, comencé poco a poco a resolver uno a uno las situaciones que me tenían así. Cuando cumplí 30 estaba en camino, todo mejoraba poco a poco y así ha sido desde entonces.

En ese momento aprendí que la forma en la que viera y me enfrentará a la cosas dictaría el resultado SIEMPRE. Nada había cambiado, las situaciones externas seguían siendo las mismas, pero mi visión era otra. Dejé de enfocarme en el dolor para enfocarme en la tarea de armar el rompecabezas, la situación se volvió hasta interesante y retadora, YO tenía las piezas, YO iba a armar el mejor escenario para mi vida.

Evidentemente me sigo enfrentado a situaciones complicadas, no hay vacuna para eso. El paquete sigue trayendo descalabros emocionales, corazón roto, situaciones familiares, retos laborales….lo que se les ocurra, la vida me mueve de forma constante y ahí voy yo de un lado a otro, una veces más que otras. Lo bueno es que después de ese episodio a mis 28 años ya nada me da miedo, sé que todo pasa, que el tiempo cura lo que necesita curar, que la claridad llega cuando he trabajado en mi mente y corazón para lograrla, así que cuando tengo un conflicto grande o pequeño recuerdo de las que he salido y todo vuelve a estar en paz. Hay cosas que no se resuelven de inmediato, tampoco espero que así sea, sólo que ahora tengo paciencia y tranquilidad para decidir mejor. Es por esto que en el caos elijo ver siempre la belleza de una oportunidad… ¿oportunidad de qué o para qué? No lo sé, eso siempre se revela con el paso del tiempo. Así que aquí estoy esperando ver cuál es la nueva oportunidad que elegí al decidir en días pasados :).