jueves, 19 de diciembre de 2013

Pos qué venga el 2014

Así de simple y de sencillo, qué venga el 2014 que ya estoy lista para él.
Podría decir hagamos el recuento de los daños, sin embargo con alegría me despido de un buen año, claro, nada es perfecto, tuve mis descalabros pero el balance final es positivo.

Vivo en una casa hermosa y soleada. Abro la ventana de mi cuarto, veo árboles, saludo al Sol y oigo pajaritos. Por fin después de tanto cambio encontré mi casa soñada, ¡estoy feliz! Encontré mi hogar lo que para mí es la gloria porque amo decorar, poner flores y recibir a la gente que quiero. Después de la travesía del último año y medio, en Noviembre me cambié. Confirmé que no hay mal que por bien no venga; si no me hubiera cambiado de emergencia al departamento anterior no hubiera visto las virtudes de la zona en la que vivo y no hubiera estado necia en encontrar casa ahí. Gracias a mis amigas Ale (antigua inquilina) y Paty (ahora casi vecina) hoy vivo en un hogar hermoso al que amo llegar.

Me siento bien. Esto significa literal que siento el correcto funcionamiento de mi cuerpo, tengo salud y energía. Tranquilos, no evangelizaré a nadie… por hoy, sólo describo mi sentir. He mantenido mis hábitos sin lácteos, producto orgánicos, mucha fruta y verdura, poca proteína animal, no azúcar procesada y me siento de MA-RA-VI-LLA. Es algo que no puedo explicar, me gustaría tener la “trenza” de Avatar para poder conectar con toda la gente y transmitir de forma adecuada el bienestar de mi organismo. El caso es que estoy súper sana y con mucha vitalidad. Sigo haciendo ejercicio al menos 3 veces por semana, obvio en las últimas fechas no, pero se vale.

En la chamba el año cierra excelente. Los 4 años anteriores han sido de siembra, trabajo duro, paciencia y una meta fija, crecer el área dentro de la compañía en la que trabajo. Este año comenzamos con la cosecha. Lo mejor es el ambiente, tengo una jefa con quién llevo una excelente relación y un equipo de trabajo con súper buena actitud. Es bueno trabajar en estas condiciones, sobre todo cuando las metas del año se han logrado.
No todo ha sido color de rosa. Por ahí se me rompió el corazón, nada por lo cual aventarse al Periférico. Como cualquier descalabro duele, hace moretón y a seguirle que la vida continúa con o sin nosotros.

Para el próximo año sólo tengo una meta: ¡CUMPLIR LOS 40 CON ESTILO!
Esta meta encierra muchos objetivos, y cómo muchos de ustedes saben, es algo en lo que he venido trabajando desde hace tiempo.
Cumplir 40 con estilo significa llegar a esa fecha en las mejores condiciones físicas, mentales y emocionales posibles, voy muy bien. Siento una gran emoción, es más, ya me dan ganas de decir que tengo 40. En este momento considero que es posible llegar feliz y contenta no sólo por las condiciones externas, lo veo posible porqué es una idea en mi mente y pasé lo que pasé sé que acomodaré cada suceso para lograrlo.
Por lo pronto serán dos objetivos los verificables para mi cumpleaños:
    Abdomen marcado, pfffffff. Lo dije y lo lograré, tengo 6 meses para terminar de cerrar por fin este tema y como qué me llamo Ana Gabriela y qué me dicen Cobi que lo marcaré.
    Festejar mi cumpleaños tomando champagne de picnic por Central Park. Desde hace dos años he querido hacer picnic cumpleañero, lamentablemente no he podido por el clima lluvioso del verano mexicano, mi cumple es en Julio. Hace un año que ya tenía más forma hubo días horribles cerca de la fecha y cancelé, entonces me dije Cobi, si los 40 empezarán con tanto gozo vamos a ponerlo interesante y festejemos en New York. Obvio luego luego me convencí de que era el mejor plan y he comenzado ya a organizar a mi familia y amigos.  Así que si en verano andan por New York avísenme para que les invite una copita de champagne en un happy spot de Central Park.
¡2014, acá te espero con una gran sonrisa y la emoción de mis 40!
PD. Feliz Navidad, disfruten a sus familias y seres queridos, hagamos que el 2014 sea un gran año para todos sólo por el gusto de decidir que así sea.


¡Gracias por leerme!

martes, 19 de noviembre de 2013

Me niego a botoxearme la vida

Antes de que mis ideas empiecen a correr, quiero pedir una disculpa a aquellas personas que amablemente buscan mi blog cada mes. Gracias por sus comentarios y espera, me motiva a seguir escribiendo mis “forevereadas”.

Vayamos al punto. Como siempre, este es mi muy personal mío de mí punto de vista. Respeto a quienes piensan diferente, sólo expreso mi opinión sobre el sensible tema ¡BOTOX!
Cada vez escucho más y más voces femeninas a mi alrededor mencionado la idea de ponerse, ponerNOS o que se han puesto botox para eliminar, disminuir o ¿prevenir? arrugas, mi respuesta siempre es la misma, no pienso ponerme botox en la cara así tenga 60 años de edad por varias razones:
   
   1) Me ha costado mucho trabajo, emociones y demás aprender a quererme tal como soy y sentirme bonita. Cada vez las mujeres estamos más  “exigidas” a cubrir cánones de belleza que no hacen felices a nadie. Cánones de mujeres que ni siquiera existen en la realidad. Nos comparamos respecto al ideal de belleza con modelos, actrices y figuras públicas que son photoshopeadas que da gusto, para después ser exhibidas en el antes y después del photoshop que sólo pone de manifiesto su realidad como mujeres de carne y hueso que son satanizadas si lo muestran en público (Ufff, ¡qué agotador debe ser!). ¿Qué se supone? ¿Qué después de los 20 años tengo que sentirme mal siempre sobre mi físico y estar el resto de mi vida simulando que el tiempo no pasa por mi cuerpo, incluida mi cara?

   2) El tiempo sí pasa por mí, y así como deja arrugas, canas, estrías, celulitis y flacidez, también ha dejado la madurez emocional y mental para amarme tal como soy, para no avergonzarme de mí por no ser “perfecta”. Cada señal que ha quedado en mi cuerpo, cada marca en mi cara me hace estar orgullosa de quién soy y quién he sido, no necesito esconderlo. Eso es algo que sí podemos hacer todas las mujeres, aprender a gustarnos y a querernos para no caer en la tentación que la industria cosmética nos pone todos los días ofreciendo espejitos de juventud. No hay nada, pero NADA que dicha industria pueda hacer para evitar que mi piel envejezca más que aprovecharse de mis traumas e inseguridades para convencerme de que debo inyectarme una sustancia que inmovilizará o extenderá mi rostro en contra de la naturaleza.

    3) La bronca será cuando una vez enganchada en mi inseguridad de el primer paso y por fin me ponga botox o cualquier otra sustancia inyectada, embarrada, mezclada con mi sangre o tomada. Una vez dado el primer paso esa zona estará tensa por un tiempo, pero el reloj seguirá su curso, Tic-Tac-Tic-Tac, entonces empezaré a fijarme en otras zonas que también están transitando por el natural paso del tiempo y ¡PUM! otro pinchazo ya van dos zonas. Pero lo peor lo peor lo peor es cuando deje de tener conciencia de mi misma y empiece a reconocerme en el gesto semi inmóvil, entonces comenzaré a perder perspectiva de mi imagen y ¡PUM, PUM, PUM! pinchazos por donde sea. Revisando siempre una nueva arruga, una nueva marca; en fin, enganchada en una guerra que no tendré forma de ganar. No importa qué haga, mi cuerpo seguirá su ritmo natural, o lo acepto y lo amo o lo sufro. Adivinen mi elección….

    4) Ay que exagerada, ay que dramática, para esos son los avances, para aprovecharlos, ay nada qué ver, es sólo un piquete en el entrecejo que ni se nota. Ese es el tema, no se nota la primera vez, es más, puede no notarse los primeros 2 años, pero ¿cómo creen que mujeres como Lucía Méndez, Verónica Castro, Goldie Hawn, Melanie Griffith, Janice Dickinson, Nicole Kidman (quién rectificó y ahora es anti botox), Meg Ryan, Renee Zellweger, Carla Bruni, Fergie, Courtney Cox, Pamela Anderson, Lindsey Lohan, Priscilla Presley, Lara Flynn Boyle, etc se han deformado la cara? ¿A poco creen que ellas dijeron Doc, déjeme como máscara de aquí a 5 años? Claro qué no, buscaban la belleza que creían tenían que conservar a toda costa y más ¡PUM! la percepción de sí mismas se fue transformando tan poco a poco que no se dieron cuenta hasta que la cara cambió radicalmente y ahora son anuncios vivientes contra el botox (claro, sin querer serlo) ¿Quiero eso para mí? Definitivamente no. ¿Quiero pelearme siempre con mis arrugas y sentirme perseguida por los años?, tampoco.

     5) Bueno, pero es que yo voy con un doctor buenísimo que me pone la cantidad exacta y es súper cuidadoso. ¡Aaaaaaaah qué bueno!, entonces qué tranquilidad, porque seguramente todas esas artistas no tenían la lana para pagarle a un doctor mejor que el tuyo, seguro ellas fueron con el más chafa del mundo. ¡Pues claro qué no!. Seguramente fueron con el mejor doctor que su presupuesto pudo pagar, y créanme, su presupuesto debe ser mayor que el de las mujeres a mí alrededor. Si mujeres tan bellas, con tanta lana como para ir con los mejores especialistas estéticos han quedado así, ¿cómo quedaremos las demás en 5 años? Hay que ver a futuro, no sólo hay qué fijarnos en la ansiedad presente. Lamentablemente nuestra generación en 5 años comenzará a ser una fiesta de máscaras, y si alrededor de los 40 empezamos con esas cosas, ¿qué haremos cuando lleguemos a los 50? Oh sí, a los 50, llegaremos a esa edad y entonces ya nos estiramos la piel de plano con cuchillo; ya para que les digo a los 60, se me van a aventar de un puente. Lo que quiero repetir es que es una batalla contra la naturaleza, es como si una niña de 12 años hiciera todo lo posible para evitar que le salgan boobies, que le baje, que se le estilice el cuerpo. La trasformación corporal es un proceso y cada vez que intervenimos con ese proceso lastimamos nuestro cuerpo como las chinas a las que les vendaban los pies para que nos les crecieran porque así eran “bellos”. Nos lastimamos y desvalorizamos para alcanzar estándares de belleza impuestos por la absurda búsqueda de la fuente de la eterna juventud. Si se van a poner botox las invito a que inmovilicen un brazo durante el mismo tiempo que dure el efecto en la cara, eso es lo que hacen con su músculo, lo atrofian, y para mí eso sería lastimarme.

    6) Cada edad su proceso, su imagen y su valor, para mi querer aparentar a los 40 un cutis de 20 es como cuando disfrazan a las niñas de 8 años de mujeres para competir en certámenes de belleza, me parece lo mismo…..pero al revés. Ay qué cansado estar todo el tiempo peleando con lo que una tiene, de chiquita quiero ser grande y de grande quiero parecer chiquita. ¿Todo para qué? ¿Para gustarse a una misma, para despertar envidias femeninas o para gustarles a los hombres? Si es para gustarse a sí mismas no se cumple mucho el objetivo porque siempre vendrá una marca, una arruga más que no nos gustará; si es para despertar envidias femeninas peor, nos convertimos en cómplices de una imposición que nos lastima a todas y que todas quisiéramos que dejará de ser importante; y si es para gustarles a los hombres, a ellos les gustamos con la actitud y la inteligencia. Ya lo decía un anuncio “Es más fácil gustarle a un hombre que a un espejo”.

     7) ¿Entonces qué, nos fregamos? me preguntó alguien el otro día. NOOOOOO, no hay por qué fregarnos, eso es justo lo que tenemos que modificar en la mente y en el corazón. Representar la edad que tengo no es fregarme, es estar contenta con quién soy. Claro, no me descuido, cuido mi alimentación, lo cual se refleja sin duda en mi cutis, me cuido con protector solar diario, no me asoleo la cara en la playa y busco apoyos alternativos para mantener mi cara de forma natural. Tampoco es cosa de ser fodonga, hay que valorarse y cuidarse en función de ese valor, pero cuidarse para mí  no significa evitar sino mantener en la mejor expresión la edad que voy acumulando. Les dejo este link con unos masajes faciales, hay muchos más que ayudan a fortalecer los músculos de la cara (busquen en Youtube video de yoga facial) http://www.thebeautyeffect.com/tutoriales/masajes-de-chizu-saeki/ Y sí, es algo que debe hacerse diario. Si les parece difícil hacerlos diario y prefieren el botox está bien, yo pongo la ayuda, la decisión es de cada una. Sin embargo, aparte del cuidado, lo más importante de todo es que no me importa que me salgan arrugas, veo las marcas nuevas y me voy dando cuenta de mi evolución como persona, la sabiduría viene acompañada de canas, qué así sea. Veo mujeres espectaculares con todas sus arrugas puestas y las comparo con las de su edad botoxeadas y sin duda prefiero el look de las primeras. Vean a Connie Britton, protagonista de Nashville, Penélope Cruz, Andie MacDowell, Kate Winslet, Rachel Weisz, Emma Thompson, Drew Barrymore, y a muchas más arrepentidas después de haberlo usado. La seguridad es el mayor símbolo de belleza que podemos tener, la belleza siempre ha sido y será una actitud.
   
   8) Además, aunque quisiera no podría ponerme botox jamás, justamente hablando de este tema hice un pacto de baba con mis amigas del alma, las Chulas: Ximena, Roberta y Laura. Ese no puedo romperlo así que tal vez en unos años nos identifiquen a las 4 porque seremos las que tengan arrugas y se rían a carcajadas. Lo bueno es que no estaremos solas, publiqué el pacto de baba de nunca ponernos botox y varias amigas más se unieron. Ahora es un pacto femenino de respetar nuestro cuerpo en lo personal mientras que nos mantenemos alejadas de todo aquellos que hace sentir mal a todas las mujeres por ser como somos, mujeres madurando en todos los sentidos, incluido el cuerpo

martes, 6 de agosto de 2013

Cómo reparar un corazón destrozado

Últimamente me he visto frente a mujeres adoloridas, unas más que otras, por un rompimiento de pareja. Dígase matrimonio con hijos, matrimonio sin hijos, noviazgos de años, noviazgos fútiles. No seré una experta en el tema de pareja, por lo que sí soy experta en el tema de seguir adelante (hay que verle el lado amable al asunto).
Por eso y por el hecho de que mi blog tiene un perfil fe-me-ni-no-ú-ne-te-a-los-op-ti-mis-tas he escrito estás palabras que espero puedan ayudarle a alguien a sacudir el dolor y seguir adelante con todo y corazón roto.


Vive tu dolor
Deja que fluyan tus emociones, asume que estás adolorida, enojada, que sientes corajes, tristeza y hasta desolación, pero no te claves en el sufrimiento agónico por meses y meses; no es bueno para ti y a nadie le gusta oír por meses la misma queja sin que la persona haga algo para cambiar su  situación.
Alguna vez mi mamichi me dijo “llora mi´jita, hay heridas que sólo se limpian con lágrimas”, estoy de acuerdísimo con la energía sanadora de llorar.

Recomendación: Planea uno o dos fines de semana de depresión. Recopila películas, canciones, no te bañes, apaga celular, cierra las cortinas y enciérrate en el dolor, pero pon un horario claro. Date ese espacio, hasta lo vas a disfrutar, revuélcate en el dolor, pero pasado el lapso que te pongas te bañas, te vistes con tu ropa más linda y sigues tu vida hasta la próxima sesión de flagelación. Nadie puede decirte que no debes sentirte triste, las emociones están ahí, no las escondas, déjalas salir en el tiempo y espacio adecuado, por favor no vayas por la vida dando lastimas ni con el rimmel corrido en tu oficina. Después de un tiempo vas a preferir ir al cine que quedarte a sentir pena por ti misma.

Aléjate del alcohol, acércate a tu familia y amigos
No tomes alcohol para evadirte o estimular un estado de ánimo que no tienes, no busques una salida en el alcohol. En ocasiones los amigos, con muy buena voluntad, ofrecen fiestas, noches de antro con borracheras monumentales. Tal vez una o dos veces te ayude a desahogarte en confianza con tus amig@s, sin embargo el alcohol deprime el sistema nervioso. Lo que te provocará una vez pasado el efecto es una mayor depresión, el vacío emocional de una cruda cuando tienes el corazón hecho cachitos sólo empeorará tu sensación, hará que el dolor y la soledad se magnifiquen y seguro no quieres estar así.

Recomendación: Reúnete con tu familia y tus amig@s. Desahógate, escucha y déjate apapachar por la gente que te quiere. Aprecia el cariño que te rodea y hazte fuerte en ellos. Dale vueltas a la historia 20 veces con las mujeres, desmenuza, mienta madres, revisa hasta los más mínimos detalles en los que buscamos encontrar que el amor era real, aprende de sus historias; también pon atención a las opiniones masculinas, ábrete a su punto de vista, tan crudo y cierto que a las mujeres nos toma tiempo entender lo que nos dicen los hombres pero que a la larga va tomando sentido y resultan ser grandes lecciones.

Muévete, muévete, muévete
Asume que se acabó y muévete, despídete de ese amor y sigue adelante, un paso a la vez, un día a la vez. Re plantea tu vida, deja de pensar que nada tiene sentido sin él, eso es un pretexto para no hacernos cargo de la responsabilidad que tenemos de nuestro propio bienestar. Nacimos solos y nos morimos solos, en el camino nos acompañamos y disfrutamos la vida con familia, amigos y parejas, pero la vida es de uno, si quieres entenderlo o no es cosa tuya, la situación no cambia: tú eres responsables de tu vida, y esta va a mejorar hasta que lo decidas.

Recomendación:
  • Cultívate en actividades que te apasionen, si nunca lo has hecho comienza ahora. Métete a un curso de idiomas, a entrenar para un maratón, a clases de tejido, macramé o repujado, no importa el tema, lo esencial es que hagas algo que siempre hayas querido hacer. Ten intereses propios, apasiónate por algo nuevo que te estimule, emocione y motive. Cultiva una vida propia.
  • Haz ejercicio. Si eres floja comienza dos veces por semana, si eres pro dale un sentido nuevo, renuévate en el cuidado de tu salud. Cuídate, quiérete. Tal vez al principio lo hagas pensando ojalá me lo encuentre en la calle y se va a sorprender, no importa, si eso te motiva por un rato está bien, te aseguro que después se te va olvidar. Lo bueno del ejercicio es que te da endorfinas, genera autocontrol, trabaja en la respiración y la respiración cura, y además te pondrás más hermosa.
  • Ten una vida espiritual que te ayude a detener el pensamiento, detén la mente con los juicios, las críticas y el ensoñamiento. Reza, medita, canta con los Hare Krishnas, cúrate con Reiki, terapia de ángeles o exorcizándote en tu iglesia más cercana, no hay un tema religioso de por medio, la idea es que cultives tu espíritu, encuentres en ti misma la paz y el amor que buscas fuera.

Afuera el aire malo, adentro el aire bueno
Aún con todo y el apoyo de tus mejores amigas de años no puedes desahogarte todo lo que quisieras. La gente tiene su propias preocupaciones, si se sienten felices no les encantará la idea de estarte oyendo diario en lamentaciones y si están tristes, pues menos. No significa que sean malos amigos por eso, todos estamos viviendo nuestras propias batallas y por más amigos que seamos hay un límite frente al tema de la “incondicionalidad”. Agradece el tiempo, la escucha, las porras y los consejos, y date cuenta cuando es tiempo de trabajar sola en tu recuperación.
Busca un espacio de desahogo y acomodación de ideas, un espacio en donde seas 100% honesta en la forma en la que revives la historia, en el que sin pena asumas tu propia responsabilidad en la relación y busques organización mental y emocional.

Recomendación:
  • Yo escribo. Escribo para bien, para mal, para mejor y para peor. Escribo sin parar, me escribo a mi misma y al otro; hago reproches, me confieso pensamientos y acomodo. A veces he mandando lo que escribo, pero en general y con la experiencia he aprendió que es mejor no hacerlo, es un tema de curación en el que nadie más tiene por qué estar involucrado. 
  • También puedes ir a una terapia psicológica, siendo yo psicóloga me parece un paso básico. Sin embargo me resulta claro que no ha todo el mundo le acomoda, también puedes buscar un life coach que parece ser menos amenazador que un psicólogo.
  ¡REORGANÍZATE!

Céntrate en lo positivo
Por alguna razón nos es más fácil clavarnos en los pensamientos negativos, los dolores, tristezas, malas decisiones, hasta en los osos que hacemos que la gente olvida en 5 minutos. Tenemos una gran capacidad para ahogarnos en nuestras miserias y enfocar en todo lo que no fue, en todo lo que no tenemos, lo cual nos sume en el hoyo, convirtiendo nuestra mente en el peor enemigo. Deja ese hábito, entrénate en ver las cosas buenas y no digo ve lo positivo de haber terminado, de la que te libraste, etc. Me refiero a qué aprecies todas las cosas buenas que pasan en tu vida diaria, céntrate en los pequeños detalles y deja de esperar que pase un vaca volando y se haga popó en tu cabeza, porque si lo esperas va a pasar.

Recomendación: Ten una libreta en la que todas las noches antes de dormir anotes al menos 5 cosas buenas que te hayan pasado en el día. Concéntrate en verlas, ayúdate a cambiar el enfoque de tu vida, que tu último pensamiento consciente sea positivo, ya solita la mente vendrá con su nube negra en cuanto cierres los ojos y trates de dormir, poco a poco dejará de suceder. La mente es el músculo que más entrenamiento requiere, lo bueno es que sí puede entrenarse.

Aquí encontrarás dos cuentitos escritos en distintos momentos de mis propios procesos para curar mi corazón cuando se encontraba en sanación, también espero ayuden a alguien a saber que a todas nos pasa, después la vida sigue y volvemos a sonreír para enamorarnos de nuevo.


http://gabycobi.blogspot.mx/2011/01/el-pozo-de-lo-innecesario.html

Y para dejarte una sonrisa y una meta que alcanzar checa este anuncio muy divertido que nos hace clock a todas 
http://www.youtube.com/watch?v=SBjUf6HucT4 disfrútenlo, ja!

miércoles, 3 de julio de 2013

¡Qué vivan las cuarentonas!

¡A la bio, a la bao, a la bim, bom, ba, las cuarentonas rra rra rra!
Evidentemente con esta porra se evidencia un poco más la generación a la que pertenezco porque seguramente hay porras más cool y actuales, pero ¿qué le va a hacer uno? Es lo que hay.

Resulta queridos amigos, que estoy a días que cumplir 39 años.
¡¡¿¿¿¿¿?????!!

Se preguntarán ¿entonces por qué está echando porras a las cuarentonas? Primero, pues nada más porque me gusta andar de cheerleader de la vida. Segundo, porque me falta sólo un año para cumplir una meta que me puse hace 3 años.

Resulta que cuando cumplí 36 años decidí llegar a los 40 en la mejor forma emocional, mental y físicamente posible. Veía que algunas personas a mí alrededor le tenían miedo a esa edad, hombres y mujeres renegaban de cumplirlos, haberlos cumplido o estar cerca del cumpleaños 40. Parece ser una creencia de que se acaba una parte alegre o joven de la vida, no sé ni cómo denominar las asociaciones que generan ese rechazo. Frente a esta situación me dije Cobi, vamos a hacer que los 40 sean un gran cumpleaños, que sea la continuación de una etapa alegre de la vida y para ajustar mi enfoque positivo me puse la meta que les cuento.

Desde ese día empecé con dedicación a hacer cosas que me ayudarán a cumplir mi propósito, convertir mi cumpleaños 40 en la celebración de un logro. Y 3 años después aquí estoy, con tan sólo 375 días por delante para festejar tan significativa fecha con una gran sonrisa y la mejor actitud posible.

Respecto a lo emocional y mental me parece que les he compartido suficiente sobre mi visión de vida, así que hoy me centraré en la parte física.

Tal vez la mayoría de ustedes se fueron con la impresión de que me refiero a la imagen corporal, lo cual no es del todo incorrecto, así comenzó mi esfuerzo por el bienestar físico. Digamos que en distintas etapas de mi vida he subido y bajado de peso, he llegado a estar 10 kilos arriba con cachetes y brazos que parecen inflados con válvula de llanta en gasolinera. También en distintas etapas he realizado deporte (tennis, natación y párenle de contar), entonces subía o bajaba dependiendo de si hacía ejercicio o no. Por otro lado fui la más garnachera del mundo, hubo épocas en las que diario comía pizza, torta, hamburguesas, tacos o quesadillas; sin piedad alguna inflaba e inflaba mi cuerpo por este hermoso pivote que se llama boca, duro le entré a la comida por años y años.

Hace 3 años me di cuenta de que apenas estaba en tiempo para comenzar a trabajar en mi objetivo de los 40 y comencé a tomar clases de Pilates y un poco de cardio, bajé el consumo de algunos alimentos y medio bajé de peso. Así me la llevé hasta hace aproximadamente un año, ahí fue cuando todo empezó a tomar mejor forma.
Me cambié a un gimnasio ya más completo y seguí con Pilates, incluí bien cardio y un poco de pesas -tengo un problema congénito en la columna y son los ejercicios recomendados, no puedo hacer nada muy drástico ni tampoco se me antoja-. Seguí bajando de a poquito, sin embargo no había adaptado mi alimentación de forma adecuada para mi objetivo final.

En esa época mi hermana estaba certificándose como Health Coach, lo primero que le dije fue Ni me empieces a decir de mi comida porque no nos vamos a entender así. No me dijo nada, sólo poco a poco me comenzó a dar pequeños tips hasta que de repente había cambiado por completo mi forma de pensar respecto a la comida y sin darme cuenta ya comía deliciosamente orgánico. Nunca me costó trabajo porque la información se fue integrando poco a poco en mi mente, la lógica de la alimentación adecuada disparó el chip que me hizo ajustar por completo mi idea de para qué mejorar mi físico para cuando cumpliera 40 años.

Me di cuenta de que estar bien físicamente debe sustentarse en la alimentación sana, si mi organismo no funciona bien, si mis órganos trabajan lento o demasiado rápido es que hay algo en mi sistema que no es sano y por lo tanto no me siento ni me veo bien. Para mí ahora el estar en la mejor forma física se refiere a que todos mis órganos funcionen como deben, eso por si sólo se reflejara en la figura, la piel, el pelo y todos los símbolos de vanidad femenina.

¿Qué ha pasado desde que cambié mis hábitos alimenticios? Cambié mi mente, es lo más importante. Mi cuerpo comenzó a trabajar diferente y se comenzó a modificar, en un año bajé dos talla de ropa, lo chistoso es que mi peso es más o menos el mismo. ¿Cómo puede ser que bajé dos tallas sin bajar de peso? Fácil, me desinflé, dejé de estar abotagada mientras que voy fortaleciendo músculo con el ejercicio. Digamos que estoy en medio de un trueque de grasa por músculo. Ahora no piensen que me voy a poner como fisicoculturista, eso no se puede más que con chochos, sólo estoy tonificando mi cuerpo. Mis amigos y personas que no me han visto en algunos meses me preguntan qué hice y cuándo les cuento ya sé que como el remedio no es muy rápido y requiere modificar hábitos muchos no le entran. Para mi es de lo más natural que sea un proceso que lleva más tiempo que hacer sólo una dieta de 3 meses a puro pasto y lechuga. Si durante años le metí a mi cuerpo cualquier cantidad de cosas, necesito darle tiempo para desintoxicarse y repararse. Esto es una meta de vida, no a corto plazo.

Y como no quiero marearlos más ni parecer Testigo de Jehová, porque mi propósito es platicarles y no evangelizarlos, me despido comentándoles que este año de mis 39 planeo disfrutarlo al máximo para despedirme de unos grandiosos 30´tas. Parte del disfrute es terminar de darle forma a mi meta, y sí gente bonita, sí lograré marcar mi abdomen para mi cumpleaños 40, lo juroooooo. Ya tengo brazos y piernas listas, ahora tengo 1 año para centrarme en mi pancita que siempre ha sido mi coco. Lean ustedes nada más esta antigua entrada para entender el esfuerzo que está requiriendo el abdomen para mí http://gabycobi.blogspot.mx/2010/12/nada-mas-cierto-que-la-sabiduria.html


Mientras tanto ¡hip hip hurraaaaa, qué vivan las cuarentonas! porque la vida se pone mejor a los 40.